Isis Carreño se ha consolidado como una de las principales figuras del motociclismo femenino en Latinoamérica. La piloto chilena ha construido una carrera que la llevó de los kartódromos a competir en Europa, formando parte del equipo ITALIKA Racing dentro de FIM Latin America.
De los primeros pasos a la pista internacional
Su vínculo con las motos comenzó desde muy pequeña. A los cinco años ya vivía el motociclismo de cerca gracias a su padre, quien competía. “Siempre estuve ahí con él”, recuerda. Sin embargo, fue hasta los 12 años cuando se subió por primera vez a una moto. “Ahí empecé a aprender”.
Aunque intentó otros deportes, ninguno logró convencerla. “No me gustaban tanto y dije, aquí me quedo, este es mi deporte”. A pesar del miedo inicial de su madre, su talento y determinación terminaron marcando el rumbo de su carrera.
El salto de Latinoamérica a Europa
Su crecimiento fue constante. Desde sus primeras competencias destacó, lo que la llevó a correr en países como Argentina y México. El punto de quiebre llegó en 2014 cuando disputó una temporada completa en España.
“Entrené mucho, aprendí bastante toda la base que tengo la aprendí en Europa”, explica.
Uno de los principales retos que ha identificado es la diferencia en infraestructura entre regiones. Mientras en Latinoamérica predominan los kartódromos, en Europa existen circuitos profesionales que elevan el nivel de preparación.
“Sí sirve entrenar en kartódromo, pero también necesitas circuitos grandes para prepararte mejor”.
Además, subraya que abrirse camino siendo latinoamericana implica un desafío adicional frente a pilotos europeos, quienes cuentan con más facilidades desde el inicio.
Logros y circuitos que marcan su carrera
Carreño ha sido campeona latinoamericana en múltiples ocasiones, consolidándose como una referente del motociclismo en la región.
Entre sus circuitos favoritos destacan Jerez, Portimão y Misano, este último por su complejidad técnica. “Portimão es muy demandante tiene muchos puntos ciegos”.
Preparación: cuerpo y mente al límite
El motociclismo profesional exige una preparación integral. En lo físico, prioriza ejercicios de resistencia como ciclismo, natación y gimnasio. La alimentación también juega un papel clave en su rendimiento.
“Es un deporte muy demandante muchos pilotos han tenido que restringir su alimentación para competir en igualdad de condiciones”.
Sin embargo, asegura que la verdadera diferencia está en el aspecto mental: “La parte mental siempre es lo más importante… estar concentrada y sin distracciones”.
Rompiendo barreras en un deporte dominado por hombres
Como mujer en el motociclismo, ha enfrentado diversos retos, especialmente en sus primeros años. “Cuando era más chica, a algunos pilotos no les gustaba que uno les ganara”, recuerda.
Aunque reconoce avances importantes gracias a la creación de categorías femeninas y mayor visibilidad, considera que aún existen pendientes, especialmente en el acceso a patrocinadores. “El apoyo sigue siendo más fácil para los hombres que para las mujeres”.
Más allá de sus logros deportivos, Isis Carreño asume su papel como pionera del motociclismo femenino en Latinoamérica. “Para mí es súper importante representar a las mujeres somos de las primeras que hemos llegado al mundial”.
Su objetivo va más allá de los títulos: abrir camino para quienes vienen detrás. “Queremos que las que vienen después la tengan más fácil”.
Con una trayectoria construida entre Latinoamérica y Europa, mantiene clara su filosofía: “Hay que disfrutar cada carrera al máximo si no la disfrutas, no tiene sentido”.
