Washington tenía en sus manos calificar a las finales solo con ganar y sin importarle otro resultado pues con el triunfo lo único que los eliminaría era un empate entre Detroit y Green Bay, un resultado muy complicado de darse aunque tras el descalabro de los Redskins ya no tiene caso.
Los de Nueva York se fueron al medio tiempo con el triunfo parcial de 10-0 gracias a un TD de Jennings, quien corrió dos tardas para poner en ventaja a su equipo.
En el tercer cuarto los Redskins resurgieron y empataron el partido gracias a una conexión entre Cousins y el ala cerrada Reed con un pase de una yarda.
En el último cuarto los Giants comandados por Eli Manning consiguieron llegar hasta la zona de FG y colocaron el 13-10 que le metió toda la presión a los locales y fue ahí cuando Cousins cometió el costoso error al ser interceptado.
Todavía los de Washington tuvieron una última oportunidad con 6 segundos en el reloj pero un pase retrasado quedó suelto y al defensiva anotó ya sin tiempo en el reloj para sellar un ridículo partido de los Redskins al caer 19-10 y dejar ir la oportunidad de pelear por el título.
