Christian Martinoli, uno de los comentaristas favoritos de los aficionados al futbol en México, vivió uno de los momentos más angustiantes de su vida mientras se encontraba precisamente narrando un partido de la Liga MX.
El narrador dio detalles del incidente durante una entrevista con Yordi Rosado y señaló que todo ocurrió durante un encuentro de Liguilla entre Santos y los extintos Monarcas Morelia.
Christian Martinoli casi se hace del baño en plena transmisión
El comunicador nacido en Argentina reveló que previo al encuentro, comió algo que él supone que estaba en mal estado, ya que le dio un fuerte dolor de estómago y durante todo el duelo sufrió de retortijones, pero se mantuvo al pie del cañón.
Cada que un retortijón lo aquejaba, le pasaba la bolita a su compañero de transmisión.
En aquellos tiempos, no existían los palcos de transmisión, por lo que las televisoras relataban las acciones de los juegos en una sección improvisada en la última fila del estadio.
Al medio tiempo del duelo celebrado en Torreón, el carismático narrador fue al baño más cercano que tenía, pero para su mala fortuna, este solo contaba con lavabos y mingitorios.
“Sudaba frío, imagínate cómo iba yo, en el partido al minuto 40 yo decía: a ver, me cago aquí o me aguanto y voy al baño aquí a lado. Pues me aguanto. Acaba el primer tiempo, salgo y el baño un lavabo y una tira de mingitorios, no había excusado, no había ni puerta. Dije: Pongo al George (chofer de TV Azteca) y la gente que quiera orinar se chinga y hago lo que tengo que hacer en el lavabo o en el mingitorio”
Fue en el minuto 27 del segundo tiempo cuando Martinoli no pudo más, cedió el micrófono a Eugenio Díaz y se fue corriendo a los baños de los vestidores; en el de Santos no lo dejaron entrar y por fin tuvo suerte en el del equipo visitante, que en esta ocasión era Monarcas
“Eugenio que hacía cancha lo tenía a lado y dije: pues pido una cubeta y me cago aquí, o me cago aquí y le pido al George que vaya al Liverpool por unos pants. Seguía el partido, era un partido de Liguilla y yo estaba muy mal. Ya sudando al minuto 27 le di el micrófono a Eugenio Díaz y me bajo corriendo. Llego al vestidor de Santos y me pintan huevos, no me dejan pasar. Voy al baño de abajo al del estadio, tampoco tenía excusado. Voy al del Morelia, yo creo que me vieron la cara los utileros y me dejaron pasar. Esos siete minutos que estuve en ese baño han sido uno de los momentos de más calma que he tenido en mi vida. Fue una liberación, cayó un gol, me marcó Marín y solo le dije: Estoy en el baño, me estoy muriendo”
