Todo surgió porque el portugués cayó dentro del área y solicitó que se marcara penal, pero el silbante decidió que no era falta de la defensa. El reclamo provocó que CR7 fuera amonestado por segunda vez y por lo tanto viera la tarjeta roja.
La molestia provocó que se acercara y con la mano derecha lo empujara por la espalda antes de voltearse y retirarse a los vestidores en medio de reclamos de él y de sus compañeros.
La primera amonestación se la ganó tras quitarse la playera en el festejo del segundo gol del Madrid en el Camp Nou.
Aunque el juego es reglamentado por la Liga y la Federación Española, en el Código disciplinario de la FIFA se afirma que la agresión a un árbitro amerita “como mínimo cuatro partidos por conducta antideportiva contra un oficial de partido”, de acuerdo con el artículo 49.
El Artículo 96 del Capítulo Tercero Infracciones graves y sus sanciones del Código Disciplinario de la Real Federación Española de Futbol informa sobre los casos de “agresión leve” contra los árbitros y sus consecuencias.
“Agarrar, empujar o zarandear, o producirse, en general, mediante otras actitudes hacia los árbitros que, por sólo ser levemente violentas, no acrediten ánimo agresivo por parte del agente, se sancionará con suspensión de cuatro a doce partidos”, establece el reglamento de 2017.
Cuantos partidos para Cristiano??? pic.twitter.com/fbUaILv6pL
— Ex-Espn (@exespn) 13 de agosto de 2017
