Editorial Mediotiempo
Monterrey, Nuevo León
La inconformidad de la afición de Rayados con su equipo ante la falta de un título de Liga que hace casi ocho años no ha llegado a las vitrinas del club es cada vez más evidente y para muestra se puede tomar la entrada que se registró para el juego de Cuartos de Final de vuelta contra Xolos, donde apenas 33 mil 790 personas acudieron al Monterrey, Nuevo León
Sí, la casa albiazul registró su peor entrada de todo el Clausura 2018 en plena Liguilla, en el partido decisivo en el que su equipo se jugaba la vida en el torneo y que representó apenas el 63 por ciento de la capacidad total del inmueble, que es de 53 mil 500 aficionados. Además el club cuenta con 45 mil abonados, es decir, casi 12 mil propietarios de plásticos prefirieron no acudir a apoyar a su equipo en la fiesta grande.
El escenario luce complicado para la directiva del Monterrey, que busca armar un equipo que llame a su gente a regresar al estadio, empezando por el entrenador, que en los próximos días podría confirmarse que es Diego Alonso, a pesar de que la gran mayoría de la afición prefería a Matías Almeyda o a Víctor Manuel Vucetich, según las opiniones que podían apreciarse en las redes sociales.
A lo largo del torneo la asistencia en el Gigante de Acero vino a menos en cada jornada de local. En promedio los albiazules tuvieron 10 mil personas menos en relación a la capacidad total del inmueble, a pesar de que contaron con 45 mil abonados para la temporada 2017-2018, la asistencia que tuvieron en cada uno de sus partidos de local fue de 42 mil 802 personas.
Sin embargo los abiazules fueron el segundo equipo que más afición tuvo durante sus partidos de local con 342 mil 717 hinchas en sus ocho juegos disputados en casa, siendo superados por Tigres que tuvieron 372 mil 186 asistentes, con la diferencia que los felinos tuvieron un partido más como local, pero su estadio tiene capacidad de 42 mil personas, es decir, 11 mil 500 menos que el estadio del Monterrey.
Hoy la principal interrogante que debe rondar en la mente de los directivos de Rayados y en Femsa, es el conocer cuántas personas no renovarán su abono para la temporada 2018-2019 o cuánta gente que tenía la idea de adquirirlo ya no lo hará, ante la falta de títulos, así como de las recientes humillaciones pasadas ante Tigres en la Final del Apertura 2017 y la eliminación previa en Cuartos de Final.
Los nombres de Marcelo Barovero, Rodolfo Pizarro o Jesús Gallardo, en conjunto con otros de más jugadores que se irán uniendo durante el futbol de estufa, en caso de llegar a concretarse, podrían animar a que los aficionados vuelvan a adquirir los plásticos para la próxima campaña.
Sí, la casa albiazul registró su peor entrada de todo el Clausura 2018 en plena Liguilla, en el partido decisivo en el que su equipo se jugaba la vida en el torneo y que representó apenas el 63 por ciento de la capacidad total del inmueble, que es de 53 mil 500 aficionados. Además el club cuenta con 45 mil abonados, es decir, casi 12 mil propietarios de plásticos prefirieron no acudir a apoyar a su equipo en la fiesta grande.
El escenario luce complicado para la directiva del Monterrey, que busca armar un equipo que llame a su gente a regresar al estadio, empezando por el entrenador, que en los próximos días podría confirmarse que es Diego Alonso, a pesar de que la gran mayoría de la afición prefería a Matías Almeyda o a Víctor Manuel Vucetich, según las opiniones que podían apreciarse en las redes sociales.
A lo largo del torneo la asistencia en el Gigante de Acero vino a menos en cada jornada de local. En promedio los albiazules tuvieron 10 mil personas menos en relación a la capacidad total del inmueble, a pesar de que contaron con 45 mil abonados para la temporada 2017-2018, la asistencia que tuvieron en cada uno de sus partidos de local fue de 42 mil 802 personas.
Sin embargo los abiazules fueron el segundo equipo que más afición tuvo durante sus partidos de local con 342 mil 717 hinchas en sus ocho juegos disputados en casa, siendo superados por Tigres que tuvieron 372 mil 186 asistentes, con la diferencia que los felinos tuvieron un partido más como local, pero su estadio tiene capacidad de 42 mil personas, es decir, 11 mil 500 menos que el estadio del Monterrey.
Hoy la principal interrogante que debe rondar en la mente de los directivos de Rayados y en Femsa, es el conocer cuántas personas no renovarán su abono para la temporada 2018-2019 o cuánta gente que tenía la idea de adquirirlo ya no lo hará, ante la falta de títulos, así como de las recientes humillaciones pasadas ante Tigres en la Final del Apertura 2017 y la eliminación previa en Cuartos de Final.
Los nombres de Marcelo Barovero, Rodolfo Pizarro o Jesús Gallardo, en conjunto con otros de más jugadores que se irán uniendo durante el futbol de estufa, en caso de llegar a concretarse, podrían animar a que los aficionados vuelvan a adquirir los plásticos para la próxima campaña.
