Pocos instantes después de que Julio Furch festejara el 2-1, una torre lució apagada, pero se decidió no pausar el encuentro. Ambos capitanes determinaron que con esa luz era suficiente para terminar el encuentro que comenzó ganando el Toluca.
A pesar de que el árbitro agregó seis minutos, ambos equipos jugaron ese lapso ligeramente a oscuras, pero con una afición totalmente prendida porque le dieron la Vuelta a un partido que tendrá su juego definitivo el domingo a las 19:00 horas en Toluca.
Pero tal y como suelen acabar las finales, llenas de pasión y adrenalina, al sonar el silbatazo final de Fernando Guerrero, los ánimos se calentaron en las bancas, donde se vio a Hernán Cristante muy molesto que provocó una fricción entre los jugadores de ambas escuadras, pero que al final quedó entre los empujones y nada más.
Pero lo ocurrido en la cancha no se trasladó a las tribunas, que fue una fiesta al término del encuentro. Se apagaron las luces del recinto y la gente entonó el himno del equipo con las luces de los celulares encendidas, y para cerrar con broche de oro la pirotecnia iluminó la zona sur del Estadio Corona
#HoyToca@ClubSantos 2-1 @TolucaFC
— Azteca Deportes (@AztecaDeportes) 18 de mayo de 2018
¡Se acaba el partido y los ánimos se calientan en la banca! ¡En la vuelta el infierno arderá! pic.twitter.com/T4HCYtpPuO