Cómo ganarle a Argentina

Estuve pensando bastante sobre el contenido de esta columna. He escrito ya varias sobre la ridícula histeria que envuelve a México en general y que nos contagia en el futbol.

Estuve pensando bastante sobre el contenido de esta columna. He escrito ya varias sobre la ridícula histeria que envuelve a México en general y que nos contagia en el futbol. Los héroes lo son hasta la primera derrota y el villamelón promedio dice "lero lero" o "lo sabía", tras la derrota de la Selección, aunque haya ido a emborracharse al Ángel con el triunfo ante Francia.

En fin, no voy a escribir más del asunto. Es lo que tenemos, y no va a cambiar, por más que a lo que tratamos de no caer en los extremos nos gustaría que la gente pensara un poco más antes de juzgar (y, sobre todo, los periodistas, que cada vez demuestran más ser aficionados con micrófono o pluma). Por ello, hoy trataré de hacer un análisis táctico de cómo podemos ganarle a Argentina.

Primero que nada, hay que poner algunas cosas en claro. No descubro el hilo negro si digo que ellos son mejores hombre por hombre. Lo son, y si se jugaran 10 partidos, seguramente nos ganarían 7. Pero nosotros tenemos algunas ventajas que, si se explotan, pueden darnos la victoria en ese partido de Octavos de Final.

La primera de ellos es el técnico. Digan lo que quieran, pero Javier Aguirre es un entrenador y Maradona no. Con todo lo buen motivador que es el Diego, y el gran grupo que ha formado, esos jugadores se dirigen solos, y los buenos resultados que han conseguido fueron totalmente lógicos para el flojísimo grupo en el que estuvieron.

Y antes de que me salgan con Inglaterra, Italia o Francia, vale la pena analizar caso por caso. Los italianos tenían un equipo horrible. Lo dije en mi columna desde antes del torneo. Los "Bleus" se hicieron el harakiri, con un técnico espeluznante y divismo al máximo en el vestidor. Lo de Inglaterra sorprende más, pero creo que tiene que ver con el mal momento de juego que pasan Gerrard y Rooney, sus principales armas.

Volvamos a Argentina entonces. Creo que, por más fuertes que sean, no son invencibles. Su principal problema está en las bandas. Jonás Gutiérrez no es un lateral derecho sino un volante, y suele adelantar demasiado su posición y cerrarse demasiado al centro. Por ello es fundamental que Aguirre utilice a Vela o a Barrera y se deje de experimentos. Un jugador con velocidad, que pueda entrar en diagonal, lo meterá rápidamente en problemas.

Del otro lado, Heinze sufre también en el arranque y suele perder los duelos con jugadores rápidos. Ante México tendrá enfrente a nuestro mejor jugador, Gio dos Santos, que lo debería hacer sufrir. En ambos casos, nuestros rápidos jugadores obligarían a sus centrales a apoyar en la cobertura y abriría espacios para quien entre de atrás.

En la defensa central el problema albiceleste es similar. Jugadores lentos, duros técnicamente y lejos de su mejor momento. La manera de superarlos es con pases cortos, velocidad, rotación y presión constante para obligarlos a dividir el balón en la salida. Suena como un partido para Javier Hernández.

En media cancha, Juan Sebastián Verón es un gran jugador. Pero no es vertical. La mayor parte de sus pases son horizontales. ¿Cómo anularlo? La referencia está en México mismo, cuando La Volpe acabó con Juan Román Riquelme, un jugador relativamente similar. Y eso es presionar la salida y obligarlo a regresar a recuperar balones muy atrás, impidiendo así que encuentre a Messi, que es el verdadero conductor del equipo.

En cuanto a Leo, en parte el Guille Franco tiene razón, es casi imposible pararlo. Pero hay una buena referencia. El Inter-Barcelona. Mourinho paró a sus defensores muy atrás, amarró a sus laterales y ejerció presión constante cuando Leo rebasaba los tres cuartos de cancha. El resultado lo sabemos todos.

¿Tenemos los jugadores para hacerlo? Yo creo que sí, aunque tienen que salir en un día perfecto porque, como lo dije, Argentina es mejor equipo. También, Aguirre tiene que poner el planteamiento correcto. En mi columna pasada, afirmé que el entrenador mexicano sabía más que cualquiera de nosotros. Pero eso no quita que no pueda equivocarse.

Lo hizo ante Uruguay, y quiero pensar que no lo repetirá ante Argentina. Cuauhtémoc Blanco no puede jugar. Así de fácil. No tiene velocidad, no tiene movilidad y, aunque no lo crean, es de los jugadores mexicanos que equivoca más pases (y tengo las estadísticas que lo confirman). Es un símbolo y un jugador fundamental en el vestidor. En el campo, no sirve para la Selección, así de fácil. Y menos aún cuando se necesita velocidad.

Mi alineación ante Argentina sería la de Francia, sólo que con Guardado en lugar de Vela, jugando en su verdadera posición de extremo izquierdo, y quizá Hernández en lugar de Guille. Pero eso sí es cuestión de gustos. Fuera de lo de Blanco, confío en Aguirre y creo que tomará la mejor decisión, como lo hizo precisamente ante los galos.

Síganme en: @martindelp

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