Históricamente, el futbol en México se ha caracterizado por tener manejos turbios, desorganización y falta de comunión entre aficionados e instituciones. Los proyectos encaminados al beneficio deportivo y social suelen ser mencionados en la teoría, pero olvidados al momento de pasar a la práctica. Afortunadamente, existen excepciones que rompen la regla y que nos demuestran que el manejo de este deporte como negocio no necesariamente se encuentra peleado con el aspecto deportivo y que, con inteligencia y capacidad, pueden ser directamente proporcionales a la hora de evaluar el rendimiento obtenido en cada uno ellos. El ejemplo más claro de lo que puede generar la combinación adecuada de la mercadotecnia y el deporte se da en los Tuzos del Pachuca, equipo que hace tan sólo diez años era inexistente en el terreno futbolístico nacional y que a base de planificación, entrega y de la excelente relación entre cada uno de sus integrantes se ha convertido en uno de los principales pilares del desarrollo futbolístico en nuestra nación y en un conjunto con presencia constante en las posiciones de privilegio del torneo local.
La edificación de un complejo académico-deportivo como el de la Universidad del Futbol, la creación de la Tuzo Plaza, la remodelación del Estadio Hidalgo, la organización de Congresos Internacionales que cuentan con la presencia de las figuras más importantes del terreno internacional y la consecución reciente de dos campeonatos son sólo algunos de los elementos que sirven para explicar y justificar la excelente labor que se ha venido realizando en la entidad de la “Bella Airosa”. El principal mérito de los hidalguenses radica en la capacidad que poseen para convertir sus sueños en realidad, dando la muestra de que el acto de soñar puede ser el principio de una mejor existencia material.
Con su pase a la final del actual campeonato, los Tuzos no hacen más que confirmar el grandioso presente de la institución y el promisorio futuro de la misma. Gane o pierda contra Tigres, el reconocimiento general para esta organización seguirá vigente. Desde aquí, una fuerte felicitación para todos aquellos obreros que, con sudor y dedicación, han elevado a la máxima potencia a la “Cuna” del futbol mexicano.
Algunas instituciones son grandes por su historia; otras, por su esplendoroso presente.