Marcelo Lippi, el técnico de las ilusiones

Marcello Lippi, el técnico que en Alemania 2006 llevó a la Selección Italiana a la conquista de la tercera Copa del Mundo de su historia, ha devuelto la ilusión de lograr conquistar la Copa...
 Marcello Lippi, el técnico que en Alemania 2006 llevó a la Selección Italiana a la conquista de la tercera Copa del Mundo de su historia, ha devuelto la ilusión de lograr conquistar la Copa Confederaciones de Sudáfrica 2009.  (Foto: Notimex)
(Reuters) -
  • Sorprendió a todo el mundo en Alemania 2006

Marcello Lippi, el técnico que en Alemania 2006 llevó a la Selección Italiana a la conquista de la tercera Copa del Mundo de su historia, ha devuelto la ilusión a una afición golpeada moralmente tras el discreto papel realizado por la "azzurra" en la Eurocopa 2008 bajo el mando de Roberto Donadoni. Nacido en Viareggio (Toscana), el 11 de abril de 1948, apasionado del mar y de la buena cocina, Lippi es, sin duda, todo un ganador nato, un entrenador al que de nada vale quedar segundo. Tuvo una carrera discreta como jugador (Savona, Sampdoria, Pistoiese), pero se ha sacado la espina como técnico. Y cómo. Empezó en la campaña 1982-83, cuando pasó a dirigir el equipo juvenil del Sampdoria y después al Pontedera, Siena, Pistoiese y Carrarese, todos en la tercera categoría. Su debut en la Primera División se produjo en la campaña 1989-90, al frente del Cesena, donde permaneció dos temporadas. Luego, tras pasar por el Lucchese (Segunda) ya se hizo notar dirigiendo al Atalanta, al que llevó a la séptima plaza de Primera en 1992-93. Contratado por el Nápoles, ubicó al equipo en la sexta plaza del campeonato 1993-94, lo que le valió el fichaje en el verano de 1994 por el Juventus. Al frente de la "Vecchia Signora" ("vieja señora"), Lippi consiguió el estrellato internacional, en dos etapas: 5 ligas italianas (1994-95, 96-97, 97-98, 2001-02 y 2002-03), 1 Copa de Italia (1994-95), 4 Supercopas Italianas (1995, 97, 2002, 2003), 1 Liga de Campeones de Europa (1995-96), 1 Supercopa Europea (1996) y 1 Copa Intercontinental (1996). Su único "lunar" lo vivió en el periodo 1999-2001, cuando entrenó al Inter de Milán. Se desquitó en su regreso al Juventus. Pero el 16 de julio de 2004 le llegó la ocasión que había deseado tras ganarlo todo con un club: dirigir la selección. Sustituyó al veterano Giovanni Trapattoni y, primero, clasificó a Italia, sin grandes apuros, para el Mundial de Alemania 2006. Lo hizo, además, devolviendo la ilusión al aficionado y acompañado de un buen juego que dejaba atrás el tan especulativo de etapas anteriores. Luego, en Alemania, llevó al Calcio a la gloria, justo cuando éste se encontraba en grave crisis. Lippi acudió al Mundial dolido, y muchísimo. No entendía los comentarios sobre su presunta implicación, y la de su hijo, en el caso de corrupción en que se encontraba el Calcio, destapado por las escuchas telefónicas a cargo de distintas fiscalías del país. Su nombre, y sobre todo el de su hijo (Representante de jugadores e integrante de la empresa de representación "GEA", la principal encausada), se pusieron en duda y hubo medios informativos y políticos que solicitaron su destitución. Se le acusaba de que, influido por su hijo, presuntamente había convocado en su etapa como seleccionador a jugadores representados por "GEA" para que subiera su cotización. Lippi lo negó, se basó en los números de los jugadores convocados, en sus logros al frente de la Selección, y dijo no saber quién representa a quién. Pero la duda sobre su comportamiento no se disipó. Entonces Lippi, tozudo, empezó a ver el Mundial no sólo como la ocasión de poner la "guinda" a una excelente trayectoria como técnico, sino también como la forma más justa para "vengarse" de las críticas. Deseaba ganar el torneo, dar a la "azzurra" su cuarto título de la máxima categoría, convertirse en el técnico italiano más laureado, y "cerrar bocas". Y, después, marcharse de la selección en medio de la gloria y con todos pidiéndole su continuidad. Es lo que logró. Luego, se "vengó" tomándose un anunciado "año sabático", que luego fueron dos, pese a tener millonarias ofertas de "medio mundo", de clubes y de selecciones nacionales. En este periodo se dedicó a su gran pasión: salir cada mañana a navegar con su pequeño velero por las aguas de su natal Viareggio. Cuando llegó el momento, tras ser nuevamente pedida su vuelta a raíz del discreto papel de Italia con Donadoni, retornó como el "salvador" del prestigio del Calcio. Con un bloque "viejo", el suyo, devolvió nuevamente la ilusión al aficionado italiano. Una Selección Italiana que, en los dos periodos de Lippi, ha llegado estar 31 encuentros seguidos sin perder. Ha igualado el récord de imbatibilidad que con un equipo nacional compartían el argentino Alfio Basile y el español Javier Clemente. Le frenó Brasil en un amistoso (2-0) en el Estadio Emirates (Londres). Pero en la mente de Lippi, ya prácticamente con la clasificación a Sudáfrica 2010 lograda, está volver a alzar la Copa del Mundo en el primer Mundial africano. Eso sí, primero desea demostrar en la Copa de Confederaciones que la "azzurra" sigue imponiendo respeto.

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