Sandro Rosell alcanzó la Presidencia del Barça

El Empresario catalán Sandro Rosell alcanzó la Presidencia del Barcelona tras ganar las elecciones celebradas hoy en el Camp Nou gracias a una incontestable mayoría absoluta, con 35 mil 021 (61.35...
El Empresario catalán Sandro Rosell alcanzó la Presidencia del Barcelona tras ganar las elecciones celebradas hoy en el Camp Nou gracias a una incontestable mayoría absoluta, con 35 mil 021 (61.35 por ciento).
 El Empresario catalán Sandro Rosell alcanzó la Presidencia del Barcelona tras ganar las elecciones celebradas hoy en el Camp Nou gracias a una incontestable mayoría absoluta, con 35 mil 021 (61.35 por ciento).
Barcelona, España (Reuters) -
  • Ocupará el lugar de Joan Laporta
  • Empezó vendiendo perfumes

El Empresario catalán Sandro Rosell alcanzó la Presidencia del Barcelona tras ganar las elecciones celebradas hoy en el Camp Nou gracias a una incontestable mayoría absoluta, con 35 mil 021 (61.35 por ciento), y derrotar así a sus tres adversarios, Agustí Benedito (8.044), Jaume Ferrer (6.168) y Marc Ingla (7.014). Las cifras del escrutinio reflejan un dato también sorprendente y es que los votos de Sandro Rosell y los de Agustí Benedito evidencian que el socio barcelonista ha querido hacer un punto y final con el continuismo y también, en cierta forma, con el “Laportismo”, ya que esta corriente ha quedado tocada de muerte. Para el socio barcelonista, el continuismo encarnado en Jaume Ferrer y Marc Ingla sólo ha merecido el 23 por ciento del reconocimiento, lo que pone de manifiesto que los siete años exitosos de Laporta no han merecido continuidad en uno de sus candidatos más próximos y sí una corrimiento de simpatía hacia el personaje que en el 2003 resultó determinante para darle al Barça un toque de grandeza en el campo. Rosell se convertirá en el trigésimo noveno Presidente del Futbol Club Barcelona en los 110 años de historia del club catalán, aunque no será hasta el 1 de julio cuando sustituya oficialmente a Joan Laporta, quien habrá completado siete años en el cargo. En realidad, el éxito en las urnas de Rosell, que tendrá un mandato de seis años, tiene los trazos del obtenido por Laporta hace siete años, cuando accedió a la Presidencia al conseguir la mayoría absoluta en las elecciones, con 27 mil 138 votos (52.57 por ciento). No obstante, en el caso de Rosell las cifras son aún más impactantes, ya que ha resultado ser el Presidente con el mayor número de votos (también merced a que el electorado era el más numeroso, con 118 mil 665 asociados con derecho a voto) de la historia, no así en el porcentaje, después de que Josep Lluís Núñez reeditase en el 1997 la Presidencia con el 76.3 por ciento de los votos (24 mil 025 votos). El 60-40 favorable a Rosell escenifica, también, el resultado adverso que obtuvo Joan Laporta en la pasada moción de censura, en la que sólo seis puntos le salvaron de perder la Presidencia. Rosell apareció en la escena barcelonista de la mano de Joan Laporta, quien en los meses previos a las elecciones de 2003 le invitó a sumarse a su proyecto, aunque el que por entonces acabaría siendo Vicepresidente Deportivo había entablado negociaciones con la candidatura de Lluís Bassat, el favoritos en las elecciones. Rosell entró en el club por la puerta grande, ya que gracias a su proximidad en el entorno brasileño logró un imposible: fichar a Ronaldinho, por entonces en las filas del PSG, y en las agendas del Real Madrid y del Manchester United. La "crisis de crecimiento", como definió Laporta las tensiones que se generaron en torno a Rosell, acabó con el Vicepresidente Deportivo presentando la dimisión, junto a cuatro directivos más (Josep Maria Bartomeu, Jordi Moix, Jordi Monés y Javier Faus), quienes le han acompañado en esta aventura. Sandro Rosell accederá a la Presidencia del Barcelona después de haber completado una corta pero intensa campaña electoral, ya que fue el último precandidato en salir a la escena, concretamente por el elevado grado de conocimiento que tenía de él el electorado barcelonista. He hecho, Rosell ya logró hace dos semanas la primera mayoría absoluta al reunir más apoyos de socios (12 mil 635) que el resto de aspirantes a la Presidencia del Barcelona. Desde entonces, con esta comodísima ventaja en la masa social, Rosell supo administrarla y aunque optó por cuatro debates, rechazó algunos más a los que rehusó su presencia para no poder en riesgo la clara ventaja que siempre ha tenido, en torno al 50-60 por ciento de intención de voto, según las encuestas que manejaban los cuatro candidatos. Sus rivales, a pesar de elevar el tono de la crítica, especialmente Marc Ingla, quien ha visto cómo Rosell le ha interpuesto una querella, en ningún momento llegaron a poner en riesgo la ventaja de la que ha gozado Rosell. Esta incapacidad para reducir la ventaja del ya presidente electo llevó a sus tres rivales a flirtear, incluso, con la posibilidad de una fusión, la cual empezó a tomar cuerpo hace unos días y que pudo haber sido una realizada anoche, cuando Ingla, Ferrer y Benedito se reunieron para contemplar la posibilidad de que dos de ellos se retiraran y todos los votos recayesen en el tercero. Pero la intransigencia de los tres, de perder el liderato y quedar apeado de la Presidencia en el caso de una victoria, impidió que la deseada fusión se consolidase, lo que hubiera obligado a dos de las tres candidaturas a apearse de la votación y brindar todo el apoyo a la tercera. Sin esta maniobra de última hora y con una corriente de simpatía inquebrantable, a pesar de haber sufrido las embestidas de Laporta durante semanas, Rosell inició a las 09:00 horas de hoy (tiempo de España) un recorrido hacia la Presidencia sin más contratiempos que la larga espera hasta el final del recuento de los votos. Josep Lluís Núñez, Jordi Pujol y otros tantos han celebrado hoy en el Camp Nou la llegada de Sandro Rosell a la Presidencia, a pesar de que sus rivales se han cansado de advertir durante semana que el club se pone en riesgo con la entrada del nuevo mandatario, amenaza que no ha calado en los socios, que hoy en el Camp Nou han participado en una gran fiesta, donde se han concentrado, según datos facilitados por el club, unas 150 mil personas.

UN PRESIDENTE QUE EMPEZÓ VENDIENDO PERFUMES Su primer trabajo fue vender perfumes en Oriente Medio, el último mantener al Barça en la cresta de la ola como Presidente de la entidad. El Empresario Sandro Rosell (Barcelona, 1964) dirigirá a partir del 1 de julio los destinos del Barcelona, cinco años después de haber abandonado la Directiva presidida por Joan Laporta. Y lo hará legitimado como el Presidente que más votos ha conseguido en la historia del club. Rosell es de los que ha tenido al barcelonismo en la piel desde la cuna. Hijo de Jaume Rosell, Director General en la etapa de Agustí Montalt, su primer partido en el estadio lo vivió con nueve años, un Barça-Granada en el que Johan Cruyff marcó dos goles. Sandro se dio a conocer en el barcelonismo durante la campaña electoral de 2003. Fue Vicepresidente con Laporta, pero en una continua lucha de 'egos', acabó por tirar la toalla y contemplar los toros desde la barrera a partir del verano de 2005. Casado y con dos hijas (María y Joana) se crió en una familia burguesa. A pesar de que su padre, persona de origen humilde, fue uno de los fundadores de Convergéncia, Sandro Rosell se declaró apolítico. Ni él ni ninguno de sus cuatro hermanos decidió continuar con el negocio familiar, la ingeniería Emte. En la actualidad, el patrimonio de la familia Rosell está valorado, según diferentes fuentes, en unos 250 millones de euros. Licenciado en Administración de Empresas y MBA por Esade, el primer trabajo del joven Rosell fue en la empresa de perfumería Myrurgia. Con 23 años, tuvo que hacer la maleta y viajar hasta Oriente Medio a vender colonias, una de las primeras fue el perfume "Julio Iglesias". Ligado desde siempre al mundo del deporte, Rosell jugó como 'amateur' en la Segunda División B y pasó por equipos como el Sant Andreu, el Sants, el Esplugues, el Hospitalet y la "Penya Barcelonista" de Collblanc. En el Sants, a Sandro le empezaron a conocer como 'El flecha', por esa velocidad en sus penetraciones por la banda. Como una metáfora vital, al final se ha demostrado que ir rápido por la vida ha sido una de sus constantes. Profesionalmente, su pasión le llevó de vender perfumes a labrarse un futuro en el márketing deportivo. Y para ello fue fundamental que a Barcelona le otorgaran la organización de los Juegos de Barcelona en 1992. Albert Agustí, su jefe en Myrurgia, le contrató para trabajar en el área de patrocinios internacionales. En ese momento, empezó su carrera profesional y Sandro Rosell entró en contacto con grandes multinacionales (Coca Cola), grupos de comunicación (NBC o Sports Illustrated) y organismos deportivos del más alto nivel, como el Comité Olímpico Internacional (COI), a través de ISL, su agencia oficial. Tras la experiencia olímpica, Rosell empezó a colaborar con ISL, se centró casi exclusivamente en el mundo del futbol y propuso que la Liga de Futbol Profesional (LFP) comercializara el balón de la Liga. Adidas y Reebok rechazaron la idea, Nike se la compró, también compró su talento. Una de sus primeras grandes negociaciones con la compañía del bumerán fue intentar contratar para la marca a uno de los grandes del futbol español y el Barça firmó, en una dura negociación que le permitió relacionarse con José Luis Núñez. Todo reto que llevaba a la práctica Rosell parecía superarlo al poco tiempo. El próximo fue instalarse en Brasil e intentar promocionar la marca en el país del futbol. Allí estuvo hasta 2002, justo después de que Brasil levantara el trofeo en el Mundial de Corea y Japón. Siempre recuerda que cuando el equipo brasileño llegó a su país, él viajaba en el avión con el equipo. "Nos recibieron en Brasilia cinco aviones de caza de las Fuerzas Armadas, uno por cada Mundial conquistado", recordó. Cerrada la etapa en Brasil, el siguiente destino para Rosell tenía que ser Portland, la sede central de Nike, donde le reservaban un puesto como responsable mundial de deportes. El inconveniente era que tenía que instalarse allí con su familia y, junto con su mujer, Marta, decidieron que era el momento de regresar a casa y de criar a sus hijas en Barcelona. Todo lo demás es conocido. Regresó a Barcelona, se enroló en la candidatura de Joan Laporta, se convirtió en Vicepresidente Deportivo del Club y creó una empresa de patrocinios deportivos, Bonus Sport Management (BSM), su 'modus vivendi' hasta ahora. En el Barça estuvo hasta 2005, desde entonces ha disfrutado en silencio los éxitos de su Barça; a partir del próximo 1 de julio intentará vivirlos desde el centro del palco.

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