Ángel Orelién, quien desde pequeño mostró capacidades de un futbolista fuera de serie para Panamá, se convirtió en refuerzo de Cruz Azul, equipo del que se enamoró desde 2015 luego de presenciar un duelo entre la Máquina y Atlas.
“No hace mucho fui a Atlas con Felipe Baloy y vi al equipo. Él me dijo que Cruz Azul era un equipo de mucha responsabilidad y exigencia con la afición y la prensa”, dijo en entrevista a Mediotiempo.
“Estoy muy contento porque sé que llego a uno de los más grandes de México y Concacaf. Tengo que ser un gran jugador para sobresalir allá”, expresó el jugador del Club Sporting San Miguelito que se integrará a los celestes en el próximo verano.
Balín, como es apodado desde chico gracias a su abuelo y su parecido con el personaje de la película infantil ‘El Libro de la Selva’, sueña más alto, llegar a Europa.
“Todo jugador tiene ese sueño, esa es mi mentalidad. Tengo mucho tiempo para estar en México, aprender y probarme, así podré llegar a Europa”, explicó.
Con 17 años de edad, Orelién llegará a la Sub-20 de los celestes, por lo que buscará abrirse camino para llegar al plantel dirigido por Pedro Caixinha.
“Tengo entendido que no llegaré de lleno al primer equipo, sino a su filial. Ahí debo ser buen compañero, no sentirme ni menos ni más y entregar todo para que también me vean y me tengan contemplado al primer equipo. Me dijeron que después del Mundial analizarán si me quedo en la filial o también me inscriben al primer equipo”.
Y es que Orelién competirá con Panamá en la Copa del Mundo Sub-20 de Polonia en mayo próximo, donde el destino puede poner al Tri Sub-20 como su rival y al que espera con ansias para la revancha luego de que en el Premundial, el conjunto de Diego Ramírez le arrebatara el pase a la Final por un punto de Fair Play, pues tanto panameños como mexicanos empataron en su tercer duelo 2-2 y con eso igualaron todos los criterios en la tabla.
