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Luis García y Alberto García Aspe hicieron lo inimaginable

Bien dicen que nadie sabe qué le tiene preparado el destino. Al menos eso aplicó con Luis García y Alberto García Aspe, quienes habiendo surgido de la cantera de los Pumas y tras haberse...

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Editorial Mediotiempo
Ciudad de México
  • Dos símbolos de los Pumas en un momento de sus carreras defendieron la camiseta del América
Bien dicen que nadie sabe qué le tiene preparado el destino. Al menos eso aplicó con Luis García y Alberto García Aspe, quienes habiendo surgido de la cantera de los Pumas y tras haberse convertido en símbolos de ese quipo, en algún momento de sus carreras jugaron para el América, el rival más odiado, deportivamente, de esa institución. A García Aspe le caló hondo la derrota ante las Águilas en un tercer partido polémico de la Final en la temporada 1984-85, pero después saboreó la revancha en la campaña 1990-91, cuando la escuadra de la UNAM le ganó el título al conjunto de Coapa en Ciudad Universitaria. Proyectado desde las Fuerzas Básicas del equipo auriazul y consolidándose como un estupendo goleador, Luis García se identificó plenamente con la afición de los Pumas, que lo arropó como ídolo, y también le tocó levantar el trofeo de campeón en 1991. En aquella época a ninguno de los dos les pasó por la mente el que un día estarían jugando para las Águilas, era algo inimaginable para ellos puesto que vivieron en carne propia e hicieron suya la rivalidad con la escuadra azulcrema. No había elementos como para pensar siquiera en esa hipotética posibilidad. Con las vueltas de la vida y al cabo de algunos años, los dos terminaron defendiendo la playera americanista y soportando las quejas del público universitario cuando les tocó jugar contra su ex equipo. "La verdad es que nunca estuvo en mis planes llegar al América" “La verdad es que nunca estuvo en mis planes llegar al América, a mí me tocó jugar en la década de los 80 cuando más fuerte se acentuó la rivalidad, y verdaderamente yo le tenía mucho odio al América, entonces pues nunca pensé en que algún día podía jugar ahí. Me voy a jugar a España y como el América siempre ha buscado a los mejores jugadores del mundo (risas) pues me hizo un oferta y acepté para regresar al futbol mexicano. “Me sentí rarísimo cuando me puse la camiseta, que aparte estaba horrorosa porque era aquella en la que supuestamente simulaban plumas en el pecho y en las mangas, realmente espantosa. Y luego cuando jugué contra Pumas sí la verdad me trató muy mal el público, de alguna manera entendible, y el primer gol que le hice a Pumas no lo festejé, pero luego ya no me importó y los siguientes los festejé con todo”, recordó García. Contra su voluntad y quejándose abiertamente, García Aspe fue transferido al Necaxa en 1991, cuando venía de ser Campeón con los Pumas y él no se veía jugando para otro equipo, y menos en uno que fuera propiedad de Televisa, por la misma rivalidad con el América. Al final no le quedó más remedio que quedarse con los Rayos, y al cabo de ser fundamental en la consecución de dos títulos, y una mala aventura en Argentina con River Plate, cayó en las garras de las Águilas. "La verdad es que cuando estuve en Pumas jamás imaginé que jugaría para el América" “La verdad es que cuando estuve en Pumas jamás imaginé que jugaría para el América, era algo completamente ilógico para mí, con esa rivalidad, con las Finales que me tocó jugar contra el América, realmente no podía concebir que jugara en ese equipo. Pero pues uno nunca sabe lo que puede suceder en la vida, y ya ves que sí llegué al América. “Fue muy extraño estando del lado del América en un partido contra Pumas, pero como profesional me entregué a la institución que me contrató y tuve que olvidarme de mi cariño por los Pumas para tratar de ayudar a mi equipo, y claro que la afición universitaria lo tomó mal y se expresó en se sentido, pero finalmente así es el futbol”, comentó García Aspe. Ya en el retiro, tanto Alberto como Luis retomaron su parcialidad hacia el conjunto de la UNAM, y quieren verlo de regreso en los primeros planos del balompié mexicano. “Soy puma de corazón, eso nunca se me va a quitar ni nada ni nadie lo va a borrar, por eso quiero que gane el domingo y que vuelva a ser el club del que me tocó formar parte, siendo productor de jugadores y base de la Selección Mexicana”, mencionó García Aspe. “Si me preguntas si soy americanista o puma, por supuesto que estoy con Pumas, ojalá que retome las bases que hicieron de esa institución una de las más importantes del futbol mexicano para bien del propio futbol mexicano y de la Selección, que vuelvan a sacar a alguien como yo (risas)”, manifestó Luis.
Mediotiempo

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