Monterrey 2-1 Puebla... Adiós invicto, Rayados lo hizo

Monterrey está que no cree en nadie en el torneo y ahora su buena racha lo llevó a terminar con el invicto del Puebla, al que venció por 2-1 en el Tec y lo complicó, ya desde ahora, en sus...
Monterrey está que no cree en nadie en el torneo y ahora su buena racha lo llevó a terminar con el invicto del Puebla, al que venció por 2-1 en el Tec y lo complicó, ya desde ahora, en sus aspiraciones de calificar en el Grupo 2.
 Monterrey está que no cree en nadie en el torneo y ahora su buena racha lo llevó a terminar con el invicto del Puebla, al que venció por 2-1 en el Tec y lo complicó, ya desde ahora, en sus aspiraciones de calificar en el Grupo 2.  (Foto: Notimex)
Estadio Tecnológico, ante una buena entrada -
  • La Pandilla se afianza como líder del Grupo 2
  • Regresó el ‘Cabrito’ tras cinco meses de ausencia

Monterrey está que no cree en nadie en el torneo y ahora su buena racha lo llevó a terminar con el invicto del Puebla, al que venció por 2-1 en el Tec y lo complicó, ya desde ahora, en sus aspiraciones de calificar en el Grupo 2. La Pandilla, aprovechando un gol en el primer tiempo y la expulsión de Pablo Aja en la misma primera mitad, ratificó que es un aspirante serio a la Liguilla, ya con siete partidos sin perder, seis de ellos victorias, cuatro triunfos al hilo, con paso limpio en casa. La relajación apareció sobre el final para el equipo, que tuvo para escribir un marcador de escándalo, pero en vez de ello terminó apremiado y pidiendo la hora, por los arribos del cuadro de La Franja, que descontó con un golazo de Nicolás Olivera. Y en medio del júbilo por el rendimiento, la gente llegó a la explosión total con el regreso de Jesús Arellano, quien jugó los últimos 20 minutos y cortó una ausencia de cinco meses sin poder participar. El resultado pone a los regios con 23 puntos en la cima del segundo sector, sin posibilidad de ser alcanzado por Morelia ni América, y a la caza de la cima general, que sigue estando en poder de Toluca por un punto de diferencia. Puebla, en tanto, termina una racha positiva de nueve duelos sin caer, y se estanca con 15 puntos en el quinto lugar del sector, cuesta arriba en el tema clasificatorio. El próximo partido los norteños visitarán  a Chivas mientras que Puebla recibirá al Santos. EL PARTIDO Monterrey había sido un equipo eficiente y con mucho estudio del rival, pero este sábado el plantel cambió el libreto por un esbozo más agresivo, buscando marcar la diferencia que obligara a abrirse al cuadro visitante. El técnico Víctor Manuel Vucetich sacó su tradicional 4-4-2, esta vez sin Gerardo Galindo en la contención, con Sergio Santana en funciones de volante izquierdo, y dejando a Luis Pérez la tarea de escudo junto a Eduardo Zavala. El ajuste le dio más libertad al plantel regio, que al minuto 4 tocó la puerta con un balón filtrado de Osvaldo Martínez que dejó solo al “Chupete” frente a Villalpando, pero el chileno dudó y dejó su disparo a media altura, suave para el brazo del cancerbero. Al 24’ Baloy sacó una raya quemante de lado a lado del área que amenazaba con colarse pegada al poste, pero que Villalpando rozó apenas para sacar apuradamente a córner. Cuatro minutos más tarde Luis Ernesto Pérez encontró un rechace fuera del área, y sin pensarlo pateó a gol, potente, de pierna derecha, clareando a Villalpando a contrapié, para anidar el esférico en las redes en el 1-0 que sabía a justicia por las propuestas en el campo. Puebla resintió la desventaja y comenzó a salir un poco al frente, y su primer aviso llegó al 35’, en un centro de tiro libre de Gilberto Mora, que el uruguayo Acosta estrelló en el travesaño ante la mala salida de Jonathan Orozco. Pero justo cuando parecía que La Franja se animaba por más, Pablo Aja complicó a su equipo al llevarse la tarjeta roja directa por una barrida fuerte sobre Walter Ayoví, que de inicio no parecía de tal magnitud. Con todo, al 39’ los poblanos lograron el virtual gol del empate, en un centro de Juárez por la derecha a la entrada de Jared Borgetti, pero la acción fue invalidada por un inexistente fuera de lugar. El ‘Chelís’ mandó al campo a Nicolás Olivera por Carlos Ruiz, y trató de arrancar la segunda parte con mayor volumen en medio campo. Rayados respondió sacando a Zavala, que estaba amonestado, para clavar a Darío Carreño como volante extremo. El dibujo táctico de los dos planteles tardó en asentarse, pero en ese lapso Rayados encontró el segundo de la tarde, en un disparo de tiro libre de Osvaldo Martínez que salió fuerte a meta, y que en el camino Rodrigo Salinas desvió a las redes, para vencer a Villalpando a primer palo, en el tanto que sentenciaba y desataba la locura en la tribuna. Al 64’ Santana dejó su lugar a William Paredes, que reapareció tras cinco semanas, y estuvo cerca del tercero tras una pared por la izquierda con Ayoví, que terminó chorreando de la portería. Pero el momento de la tarde ocurrió al 69’, cuando Valdo salió del rectángulo para el ingreso de Jesús Arellano, recibido como héroe por la hinchada a cinco meses de su última actuación. Arellano se mostró insistente, pero falto de ritmo, y sin gravitar en un duelo que parecía liquidado. Ayoví dio otro aviso al 71’, tras un balón retrasado de Suazo, pero el perdonar tantas ocasiones le costó al Monterrey recibir el descuento al minuto 75, cuando Olivera encontró un pase en corto en la media luna, y colgó el esférico del ángulo superior de la portería, a donde Jonathan jamás llegaría. Ahora sí Puebla sintió el momento de jugar todo por el todo, y empezó a apretar dejando espacios en el fondo, donde De Nigris, Carreño, Suazo y hasta el propio Arellano no alcanzaron a culminar escapadas claras. En vez de eso Puebla tocó la puerta al 89’, en un remate de Acosta que salió apenas desviado de la meta, y que hizo temblar hasta al rayado más optimista. El reloj se volvió un enemigo de los poblanos, hasta que a los cuatro del alargue Ricardo Arellano decretó el final, para el gozo de la hinchada, que toca como pocas veces un paso para ilusionar. EL ARBITRAJE Regular de Ricardo Arellano, quien anuló injustamente una acción que acabó en gol de Jared Borgetti por un fuera de juego inexistente y que representaba el 1-1 en el primer tiempo. De repente parecía un poco lento en sus recorridos en el campo. Expulsó bien a Pablo Aja por olvidarse del esférico en una entrada sobre Ayoví, aunque se le reclamaban después algunos criterios dispares.

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