¡Toluca, Campeón del Apertura!... Marco se roba la Final

En una final manchada por la soberbia y el afán de protagonismo de Marco Antonio Rodríguez, los Diablos Rojos del Toluca se impusieron tres goles a cero a los Rayados del Monterrey para coronarse...
 En una final manchada por la soberbia y el afán de protagonismo de Marco Antonio Rodríguez, los Diablos Rojos del Toluca se impusieron tres goles a cero a los Rayados del Monterrey para coronarse campeones del Torneo de Apertura 2005 del futbol mexic

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Tecnológico. Domingo 18 de diciembre de 2005

En una final manchada por la soberbia y el afán de protagonismo de Marco Antonio Rodríguez, los Diablos Rojos del Toluca se impusieron tres goles a cero a los Rayados del Monterrey para coronarse campeones del Torneo de Apertura 2005 del futbol mexicano. Los goles del octavo campeonato en la historia de los choriceros fueron obra de Vicente Sánchez y Rodrigo Díaz. Hoy, Gallego puede afirmar con justa presunción que todo es válido cuando de conseguir una corona se trata. ¡Toluca, Campeón del Apertura 2005!

Monterrey se va con la frente en alto. Un equipo que juega gallardamente contra un rival inteligente y que soporta un arbitraje tan criminal como sólo puede hacerlo Marco Antonio Rodríguez merece todos los reconocimientos. Herrera y sus pupilos deben sentirse orgullosos, aunque también deberán reconocer que los Diablos son justos campeones.  

PRIMER TIEMPO

La pasión acumulada encontró el momento exacto de su liberación en el estadio Tecnológico. Las gotas de sudor derramadas, los golpes recibidos, las hirientes declaraciones... todo lo que conlleva una final jugó un papel fundamental para que la casa de los Rayados luciera a su máxima capacidad. Cada uno de los presentes en la tribuna entendió que la batalla entre los suyos y el Toluca tenía un lugar reservado en la historia de nuestro balompié. Y así, con un ambiente inigualable en la Sultana del Norte, ambas escuadras saltaron al terreno de juego.

El festín fue preparado con la idea de celebrar el tercer título de los Rayados. Los colores azul y blanco se fusionaban indistintamente para impulsar a los dirigidos por Miguel Herrera. Monterrey no sólo era el favorito de los aficionados, también de quienes aplauden el atrevimiento y la espectacularidad. Pero en las buenas historias está garantizada la presencia de un antagonista. Los Diablos, acostumbrados a ignorar cuestionamientos y descalificaciones, se adjudicaron la estafeta de aguafiestas y se dispusieron a entrar en acción.

Los extremistas que daban como seguro campeón al equipo del “Piojo” no tardaron en llevarse unos cuantos sobresaltos. A los diez minutos, un pase filtrado de Carlos Esquivel para Vicente Sánchez derivó en un disparo de Manuel de la Torre que enmudeció al pueblo norteño. La pelota llevaba etiqueta de gol, volaba hacia las redes, pero un heroico desvío de Severa Meza impidió que el sueño del campeonato se transformara en pesadilla.

Después de la tempestad no llegó la calma. El afan de protagonismo de Marco Antonio Rodríguez no tardó en aparecer. Cuatro minutos después de la magnífica salvada de Meza, el de negro obtuvo notoriedad gracias a que impactó la tarjeta roja en el rostro de Paulo Serafín. ¿El pretexto? Una patada que apenas merecía el cartón preventivo. Los cánticos cambiaron en las tribunas; se pasó de los gritos de apoyo a los insultos en contra de quien acostumbra aprovechar su autoridad para sentirse figura de una fiesta que no lo necesita más que como simple mediador.

El hueco dejado por Serafín mermó las intenciones ofensivas del conjunto local. Herrera se vio forzado a tomar medidas y a extremar precauciones. Toluca, entretanto, siguió en lo suyo: presionaba al rival y ganaba confianza mientras el tiempo discurría. El intermedio llegó con la evidente preocupación en la tribuna.

SEGUNDO TIEMPO

Monterrey dejó de respirar en cuanto retornó a la cancha. A Marco Rodríguez no le bastó con echar a un hombre, quiso encontrar a un segundo y lo halló sin muchas complicaciones: José Joel González se equivocó gravemente, tiró una ligera patada a Cruzalta y dio motivos suficientes para que el árbitro del partido volviera a ganarse el repudio de la afición. El cartón rojo brillo en lo alto de la mano del soberbio silbante. Los Rayados se quedaron con dos menos a los cuarenta y ocho. ¿Y Marco Antonio? Como si nada, sintiéndose satisfecho por acaparar la atención de unos reflectores que no le pertenecen.

Las malas noticias siguieron para los Rayados. Toluca también tuvo sus méritos; no todo puede adjudicársele al pésimo arbitraje. Un pase filtrado de Sinha para Vicente Sánchez terminó con disparo cruzado del artillero charrúa. La de gajos iba directo a la posición de Martínez, era cuestión de rutina para que el esférico fuera suyo, pero una grave desconcentración hizo posible que las piernas del golero regiomontano fungieran como puente de un balón que se fue hasta el fondo de las redes. Herrera simplemente suspiraba. El sueño que tan cerca le había parecido lucía lejos, tan distante como aquellos tiempos en los que levantaba la corona vestido con el uniforme atlantista.

Los de azul y blanco siguieron luchando con el corazón por delante. Impulsados por la nobleza de su afición, pretendieron hacer caso omiso de su inferioridad numérica para remar contracorriente y batallar por el tanto que permitiera el alargue. La oportunidad surgió a los sesenta y tres minutos: Luis Pérez tocó en corto para Jesús Arellano; el “Cabrito” disparó con un grado tal de emotividad que terminó enviando saludos a las tribunas. Mientras el balón volaba por encima de la meta choricera, la ilusión de un nuevo título para los del norte se alejaba lenta y dolorosamente.

Marco Rodríguez se puso el atuendo de matador y lanzó la estocada final en contra de los Rayados: Luis Pérez recibió el segundo cartón amarillo. A favor del pésimo arbitraje obra que el mediocampista norteño se tiró un clavado que merecía el cartón amarillo. De tres expulsiones, acertó en una. Nada mal para un silbante que ha vivido del escándalo y la polémica.

Monterrey agonizó lastimosamente. Los aficionados comprendieron que los Diablos y el árbitro resultaban insuperables. A los noventa, Vicente y Rodrigo Díaz se encargaron de confirmárselos.Al final, Monterrey se queda en la orilla; Toluca, por méritos propios, ingresa al selecto grupo de equipos que ostentan ocho títulos de liga. GOLES

0-1 Vicente Sánchez ingresa por el costado izquierdo del área regiomontana y dispara cruzado con pierna izquierda para hacerle el túnel de la muerte a Martínez. (50´)

0-2 Vicente Sánchez entra al área y vence a Martínez con disparo cruzado. (90´)

0-3 Rodrigo Díaz se quita a dos hombres y dispara frente a Martínez para marcar el tecero. (94´)

EL ARBITRAJE

Desastroso de Marco Antonio Rodríguez. No tuvo criterio para manejar la final del futbol mexicano, se equivocó en un par de expulsiones y mató a los Rayados del Monterrey. En pocas palabras, se robó la final. [mt][foto: Mexsport]

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