Hambre y Apetito: Algo en qué Reflexionar

Muchas veces la razón por la que ingerimos alimentos obedece más a la necesidad de cubrir vacíos emocionales, al aburrimiento o al estrés, que a la necesidad de cubrir nuestros requerimientos...
Muchas veces la razón por la que ingerimos alimentos obedece más a la necesidad de cubrir vacíos emocionales, al aburrimiento o al estrés, que a la necesidad de cubrir nuestros requerimientos nutrimentales. Por ello, es común que la sensación de hambre se
 Muchas veces la razón por la que ingerimos alimentos obedece más a la necesidad de cubrir vacíos emocionales, al aburrimiento o al estrés, que a la necesidad de cubrir nuestros requerimientos nutrimentales. Por ello, es común que la sensación de hambre se

MEDIOTIEMPO | Nutrición Grupo Bimbo19 de Febrero de 2008

  • ¿Cómo se regula el hambre?

Muchas veces la razón por la que ingerimos alimentos obedece más a la necesidad de cubrir vacíos emocionales, al aburrimiento o al estrés, que a la necesidad de cubrir nuestros requerimientos nutrimentales. Por ello, es común que la sensación de hambre se confunda con la de apetito, provocando que se ingiera más energía de la que se gasta, ocasionando un aumento de peso. El primer paso para evitar esta confusión es conocer sus diferencias:

El hambre es una manifestación física para avisarnos que es momento de "reponer" nuestros almacenes de energía, es decir, de ingerir alimento.

Por su parte, el apetito obedece a factores como el medio ambiente, aspectos emocionales y psicológicos, además de involucrar hábitos alimentarios.

Entonces... ¿cómo se regula el hambre?

El control del hambre y la saciedad involucra la liberación de diversas sustancias que son "traducidas" por una parte del cerebro (hipotálamo) en sensaciones de hambre y saciedad. Por ejemplo: La dopamina se secreta cuando consumimos un alimento agradable al gusto, provocando sensación de placer.

La serotonina actúa limitando el consumo de alimentos.La leptina provoca sensación de hambre.La insulina es un potente disparador de hambre.

¿Y qué sucede con el apetito? En el caso del apetito, el proceso es más complejo ya que los hábitos alimentarios están involucrados, cuando éstos son inadecuados, puede presentarse un desequilibrio entre lo que se ingiere y gasta, provocando así un aumento de peso.

Los hábitos alimentarios son conductas repetitivas adquiridas que se presentan cuando seleccionamos, preparamos y consumimos alimentos. La modificación de los hábitos alimentarios no es tarea fácil porque en ellos influyen factores como la cultura, preferencias, características del medio y recursos disponibles.

A continuación te proporcionamos una serie de estrategias para lograr una correcta alimentación:

Nunca hagas tus compras cuando tengas hambre ya que puedes descubrir que compraste cosas "de más".Evita comer "de prisa", la alimentación debe ser placentera.Nunca te "brinques" algún tiempo de comida, ni refrigerios, así evitarás llegar con exceso de hambre a la siguiente comida. Te recomendamos como colación una Barra Bimbo, Fruty Snack de Marinela (barra de fruta) o verdura. Unos quince minutos antes de cada comida, toma dos vasos de agua sin endulzar. Así evitarás comer más de lo necesario.Come despacio masticando varias veces cada trozo de comida. Esto te ayudará a digerir mejor los alimentos y darle tiempo al cerebro de registrar que es momento de detenerse.

Por todo lo anterior, si queremos estar sanos, vernos bien, realizar plenamente nuestras actividades diarias y sentirnos satisfechos, es momento de hacer una pausa en el camino y analizar por qué comemos y cómo podemos mejorar nuestros hábitos alimenticios.

[mt/Bimbo]

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