- La reventa estuvo a la orden del día
Las barras del América esperaban la orden de comenzar su andar rumbo al Jalisco, pero tenían que hacerlo de forma cauta, ya que a la primera cosa que dijeran eran amedrentados por los efectivos de la policía de Guadalajara. Golpes, golpes y más golpes por parte de los guardianes del orden; era asfixiante la manera en que custodiaban a los capitalinos. “Que nadie baje de los autobuses”, decía un policía, vestido como si fuera a una guerra nuclear, con casco, rodilleras, chaleco antibalas, pistola, artículo innecesario en un partido de futbol, casco y tolete. Un joven del América bajó y desobedeció; de inmediato fue golpeado por tres policías, era un exceso de violencia, pero es la ley. De inmediato lo esposaron y lo insultaron como si hubiera querido matar al Presidente o al Papa. La barra del América comenzó su andar al Jalisco a las 15:30 horas y llegaron a las 16:00 hubo un último filtro, donde les decomisaron encendedores y latas de cerveza. Hasta ese momento sólo había cinco detenidos de las barras del América y todos fueron de forma injustificada. Por cierto, sólo 120 personas del América no entraron al estadio, y esto fue porque no tenían boletos para el partido y en la reventa estaban arriba de 500 pesos.
