Diana Pérez | MEDIOTIEMPO Ciudad de México, jueves 25 de Febrero del 2010
El guaraní cumple un mes de haber recibido un impacto de bala en la cabeza
En lo físico su recuperación es extraordinaria, los problemas que hoy presenta son cognoscitivos
Su agresor, el "JJ" se convirtió en un fantasma
"Jálale, jálale", fueron las últimas palabras que salieron de la boca de Salvador Cabañas antes de que una bala entrara a su cabeza disparada por José Jorge Balderas. Eran las 5:18 de la mañana del lunes, el delantero de las Águilas había llegado a las 2 de la mañana al centro nocturno conocido como el Bar-Bar con su esposa María Alonso Mena y su cuñado, Amancio Rojas.
Había pedido dos botellas de whisky para disfrutar de la noche. Salvador se levantó de su mesa, que estaba a un costado de la pista, y junto con su esposa se dirigió al baño del lugar, en la entrada de los sanitarios se separaron y la vida de Cabañas comenzó a tomar un rumbo diferente.
(Video: Andrés Corona)
En el baño, el futbolista se encontró con José Jorge, quien lo cuestionó sobre los resultados del equipo (según informó la Procuraduría tras el relato de un testigo que estaba en el baño), Cabañas le preguntó quién era para cuestionarlo sobre el tema, el "JJ" respondió con seguridad: "soy el hijo de la chingada que te va a romper la madre", mientras sacaba su pistola.
El delantero de las Águilas no se achicó, como nunca lo hizo en la cancha, increpó a su agresor y lo invitó a jalar del gatillo, Balderas no dudó y a las 5:18 de la mañana disparó el proyectil que quedó alojado en la cabeza del guaraní.
"JJ" de inmediato salió del baño y acompañado por su escolta se retiró del lugar sin pagar la cuenta; no hubo nadie que lo detuviera. María Alonso al escuchar el fuerte sonido, sin asimilar que fuera un disparo de bala, de inmediato buscó a su marido en la pista y a las afueras del lugar, hasta que regresó al baño y lo vio tirado en el piso.
Los paramédicos llegaron de inmediato y comenzaron a atenderlo, mientras la noticia se regaba en el país y fuera de él, la estrella del América había recibido un impacto de bala en la cabeza.
Hablar de su muerte fue tan fácil como hablar de su vida. Se aseguró que el guaraní estaba vivo pero con muerte cerebral; sin embargo, después de siete horas de cirugía en el Hospital Ángeles del Pedregal, el neurocirujano, Ernesto Martínez Duhart, confirmó que la situación que vivía Chava era grave pero estable.
"Su situación es grave, ahorita se resolvió el efecto del coágulo, se retiraron los pedazos de hueso y no sabemos qué tipos de secuelas puede tener, eso dependerá de su evolución, el proyectil está en la parte posterior del cerebro, no le va a hacer daño, moverlo le hubiera hecho más, no podemos asegurar que su vida ya está fuera de riesgo, hay que esperar, no sabemos si va a responder, es un hombre fuerte, sano", señaló el Neurocirujano en la primera conferencia de prensa que era escuchada por más de 100 medios de comunicación.
Entonces Salvador se vio de tú a tú con la muerte para brindar una auténtica batalla. El delantero tuvo momentos de gravedad; al intentar despertarlo el edema que tenía en el cerebro aumentó y por ello fue necesario volver a sedarlo, pero el sábado 30 de enero, a sólo cinco días de estar en terapia intensiva, Cabañas abrió los ojos y en guaraní externó "ipora" (estoy bien).
Salvador había metido el primer gol. Poco a poco el paraguayo fue mostrando progresos, comenzó a comer vía oral, a mover los brazos y las piernas y charlar un poco con sus familiares y amigos; la batalla estaba por ganarse, sólo había que decretarla y así lo hizo Martínez Duhart cuando decidió el pasado 18 de febrero que Cabañas dejaría terapia intensiva para ir a una habitación.
La estrella de las Águilas sorprendió a los Doctores y hasta al Presidente de su país, Fernando Lugo, quien lo visitó el pasado 20 de febrero para regalarle una playera de la Selección Paraguaya. Salvador charló con el mandatario por un espacio de 13 minutos y le obsequió una casaca del América autografiada por él mismo. Salvador ganó así el juego más importante de su vida.
Hoy después de un mes de haber ingresado al hospital, Chava sigue internado, su evolución ha sido sorprendente en el aspecto físico, ha logrado caminar, hacer bicicleta y algunos ejercicios de fuerza para los brazos; ahora el sendero que tendrá que andar será en el tema del conocimiento, la conducta y los sentimientos, pues el delantero guaraní no ha logrado conectarse con la realidad; para ello será trasladado a una clínica de neurorehabilitación donde permanecerá por un espacio aproximado de 13 semanas.
"Hoy no se puede determinar qué pasará, porque se pueden tener los mejores terapistas ocupacionales pero si su cerebro no se termina de reintegrar en sus condiciones, no le servirá de nada", declaró el Médico de Cabañas a casi un mes del incidente. Sus secuelas siguen siendo una incógnita.
EL "JJ" SIGUE PRÓFUGO
Desde qué lugar del mundo el "JJ" se estará enterando de la actualidad de Chava. En una línea paralela a la de Cabañas, José Jorge Balderas se convirtió en un fantasma, las autoridades comenzaron a buscarlo desde el 25 de enero, pero el "JJ" desapareció.
Se determinó que tenía siete identidades diferentes, se catearon casas que aparecieron bajos sus distintos nombres y hasta la modelo Silvia Irabien aseguró que tenía una hija con él.
El pasado 16 de febrero el Procurador General de Justicia del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, informó que se había liberado la orden de aprehensión y por ende la llamada ficha roja para que la Interpol buscara a José Jorge Balderas en 186 países, pero al acusado parce habérselo tragado la tierra.
Por lo pronto, la Procuraduría tiene a siete trabajadores del Bar-Bar (Carlos Fernando Cazares Ocaña de 41 años gerente; Farid Bid Cabrera de 28 años y Ihosvani Díaz Díaz ambos capitanes de meseros; Edgar López Luna de 34 años y Heriberto González Vargas de 38 años vigilantes cadeneros; Enrique Fichtl García de 44 años vigilante general y Javier Ibarra Coronel de 45 años, encargado del baño de hombres), arraigados bajo los cargos de tentativa de homicidio.