La Bombonera recibió la Liguilla con fiesta

Entre máscaras, cánticos y alegría La Bombonera recibió la Liguilla en este Torneo Bicentenario 2010. Antes de que la fiesta empezara dentro del estadio, la gente la inició desde las afueras de la...
Entre máscaras, cánticos y alegría La Bombonera recibió la Liguilla en este Torneo Bicentenario 2010. Antes de que la fiesta empezara dentro del estadio, la gente la inició desde las afueras de la grama donde se realizaría el duelo.
 Entre máscaras, cánticos y alegría La Bombonera recibió la Liguilla en este Torneo Bicentenario 2010. Antes de que la fiesta empezara dentro del estadio, la gente la inició desde las afueras de la grama donde se realizaría el duelo.  (Foto: Diana Ballinas)
Estadio Nemesio Díez -
  • Un buen ambiente se hizo presente en el duelo entre Diablos y Águilas
  • La fiesta empezó desde horas antes de que iniciara el duelo

Entre máscaras, cánticos y alegría La Bombonera recibió la Liguilla en este Torneo Bicentenario 2010. Antes de que la fiesta empezara dentro del estadio, la gente la inició desde las afueras de la grama donde se realizaría el duelo entre América y Toluca. Desde temprano  la gente se dio cita para no perder detalle de esta fiesta que sólo ocho equipos tienen la oportunidad de disfrutarla. Y como siempre, la fiesta empieza desde el interior de los invitados. Una de las barras del América hizo notar su arribo al estadio, pues desde cuadras aledañas al inmueble no paró de cantar y bailar entre tamborazos y aplausos emitidos desde el corazón de cada uno de sus integrantes. Por su parte, un grupo de los seguidores a los choriceros acapararon la atención pues con una máscara del diablo, un penacho y un perro, le dedicaron una canción al delantero del América Salvador Cabañas “Cabañas se va al Teletón, eso lo sabe la perra y el JJ que le disparó”. En otro sector, los policías no pudieron resistirse a los tacos quienes antes de entrar en acción, se dieron su tiempo para comer y así poder recargar energías para poder realizar sus labores de seguridad. Entro otras cosas, también los tambores no dejaron de sonar al ritmo de don diablo quien como cual orquesta, dirigía a un grupo de personas que no dejaban de tocar con sus batacas. Con un calor digno de un infierno, se vivió una gran fiesta de Liguilla en este encuentro entre Diablos y América, quienes ya en el terreno de juego fueron el platillo fuerte que se sirvió una vez dado el silbatazo inicial del árbitro Francisco Chacón.

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