Del Clásico Regio, Bahía es el Rey

Mario de Souza Mota levantaba los brazos y comenzaba su vuelo hacia el tiro de esquina. El popular festejo dibujaba una sonrisa en los aficionados rayados, y una mueca de tristeza en los...
 Mario de Souza Mota levantaba los brazos y comenzaba su vuelo hacia el tiro de esquina. El popular festejo dibujaba una sonrisa en los aficionados rayados, y una mueca de tristeza en los seguidores de Tigres.  (Foto: Notimex)
Monterrey, Nuevo León -
  • Nadie ha igualado la marca de goles del legendario “Avioncito”
  • Asegura que nunca odió a los felinos, aunque siempre lo amenazaban

Mario de Souza Mota levantaba los brazos y comenzaba su vuelo hacia el tiro de esquina. El popular festejo dibujaba una sonrisa en los aficionados rayados, y una mueca de tristeza en los seguidores de Tigres. La meta universitaria había probado una vez más la contundencia del atacante, conocido como popularmente como Bahía, toda una leyenda del Monterrey. El brasileño se ratificaba a cada tanto como el máximo verdugo en el Clásico del norte, y a casi dos décadas de su último Derby, aún conserva esa posición, que se antoja muy elevada para las nuevas generaciones. Once goles fueron los que firmó el ariete en la meta felina a lo largo de 14 partidos, todos disputados con la piel albiazul. Ya en el retiro, la figura narró a Mediotiempo algunas de sus mejores experiencias en Clásicos, donde confiesa, nunca tuvo una repulsión hacia la piel universitaria, aunque sus castigos así lo indicaran. “Nunca odié a Tigres, sólo hacía mi trabajo”, refiere. “Yo sólo pensaba en cada partido que jugando con Monterrey, defendiendo esta camiseta, y todavía me pagaban, tenía que hacer mi trabajo, que era meter el gol”. "Siempre que jugaba con Tigres casi siempre podía anotarles" -Pero tenías un imán hacia el arco felino ¿Te has explicado por qué?- “No, hasta ahorita no me he explicado por qué, y muchos piensan que es porque no los quería, pero siempre que jugaba con Tigres casi siempre podía anotarles, igual ahora de veterano, ya llevo como 30 goles contra ellos jugando en el llano (ríe)”. Rumbo a cada Clásico, la puntería de jugador levantaba la expectativa de si algún defensor lograría frenarlo. Y para ello, no faltó la idea de amedrentarlo en la semana, con amenazas que incluso se hacían públicas en los medios. “Siempre se usa lo mismo, te vamos a tronar, hoy no vas a jugar, vas a tener miedo, y que no sé qué, siempre es lo mismo, nada más para calentar al jugador”, recuerda. “Yo la verdad no temblaba, no tenía miedo a ese tipo de amenazas, sabía que era momento del partido para que a uno le entraran en alguna jugada fuerte, o para sacarte una tarjeta, pero estaba acostumbrado a enfrentar este tipo de partidos, entonces no tenía miedo. Yo procuraba jugar al futbol, hacer las cosas bien, y anotar goles”. -Pero sí te llegaron a pegar duro…- “Sí, muchas veces cuando les ganaba por piernas a veces me dejaban ir algunas patadas, pero nunca me lastimaron como decían”. Aunque para cosa curiosa, hubo un Clásico que el goleador tuvo que dejar el campo en camilla, tras una agresión de sus rivales. Fue en el duelo número 28, celebrado el 1 de mayo de 1985, cuando se desató una batalla campal, y el “Avioncito” fue el blanco de los puños de los felinos. “Esa vez sí me pegaron”, evoca. “Fue un Clásico que duró siete minutos, que así como entramos salimos, se hizo la bronca, y fue una cosa fuerte, pero creo que es parte del show”. -¿Cuál gol te quedas?- “El de chilena en el Tec (Clásico 38, Rayados 4-1 Tigres), y el de portería a portería en el Uni (Clásico 36, Tigres 0-2 Rayados), creo que fueron dos goles más importantes de mi carrera en Monterrey”. Y si bien su festejo era emblemático, Bahía se quedó sin volar tras un gol en derby. Fue en la edición 35 celebrada en mayo de 1989, cuando anotó el tanto del triunfo, pero acabó rezando en silencio por la muerte de su mentor. “Fue cuando falleció mi papá, fue un Clásico aquí en el Tec, le ganamos también a Tigres 1-0”, explicó. “Esa semana se dio que murió papá, y no me dieron permiso para viajar a Brasil, entonces no entrené en toda la semana, me quedé en la casa con mi familia. Llegó el sábado me pusieron a jugar y metí el gol”. -¿Te faltó algo por hacer en Clásicos?- “No, yo siento que no, la verdad me di gusto disfrutando los partidos”. -¿Quizá un contrato más acorde a tu nivel estelar?- “Puede ser, pero estoy bastante contento, creo que es más importante el cariño de la gente. El dinero era importante, nunca voy a tener dinero para toda la vida, más creo que más importante es el cariño de la gente. Con eso me quedo yo”. Bahía experimenta sentimientos encontrados cuando se le aborda su preferencia por la historia. Por un lado quisiera mantenerse como el mejor anotador de los duelos fraternales, aunque por otro sí le agradaría que alguien lograra desplazarlo de la cima del goleo. Obvio, quisiera que el valiente salga del Monterrey. “Sí y no me gustaría, creo que esa marca está bien cabrón quitar. Creo que cada vez llega un jugador a ocho goles sale de equipo, o es vendido, como ahora ‘Diablo’ Núñez que se quedó con ocho goles y una lesión lo quitó de futbol. “Uno nunca desea mal para un ex compañero, un ex profesional más creo que esa marca un día tiene que ser rota, y espero que sea por un jugador del Monterrey”. -¿Qué crees que pase en el partido del sábado?- “Yo siempre creo que ganará Monterrey, y aparte que ahora anda muy bien lo veo jugando mejor al futbol. Tigres ha mejorado, pero con todo siento que se puede ganar el Clásico que viene, porque es lo que debemos de pensar los Rayados. Creo que está en la sangre el azul y blanco”.

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