Ser ídolo celeste, le encanta al 'Chuletita'

El temor no pasa por la mente de Javier Orozco. En su camino, la convicción de que su momento futbolístico llegó le permite sostener sobre sus hombros la esperanza celeste de quienes quieren verlo...
Ciudad de México -
  • El mexicano sólo piensa en llevar a Cruz Azul al campeonato
  • El sueño europeo es una meta en la carrera del delantero celeste
  • El 'Chuletita' nació en Irapuato y no en Los Mochis como dice su acta de nacimiento

El temor no pasa por la mente de Javier Orozco. En su camino, la convicción de que su momento futbolístico llegó le permite sostener sobre sus hombros la esperanza celeste de quienes quieren verlo como ídolo, como un campeón con Cruz Azul.

El ‘Chuletita’ se ha convertido en una grata revelación, hasta el momento se coloca en el tercer sitio de la tabla de goleo con seis tantos en siete juegos, y en su cuenta personal suma también siete en Liga de Campeones de CONCACAF; su paso parece imparable, es como si Javier tuviera prisa, pero lo hace bajo ese ritmo porque entiende las necesidades y los sufrimientos que ha tenido que soportar la afición esperando la llegada de un hombre como él para triunfar, para ser campeón.

Aún a su corta edad, asume el reto, afronta la responsabilidad y se compromete con el sueño que parece de él pero que es de millones de cementeros que tienen puestas sus ilusiones en el talento del novel jugador.

"Me encanta mucho la idea (de ser ídolo en Cruz Azul), pero no nada más es decirlo o que la gente lo comente, sino que tengo que demostrarlo y la verdad me gustaría hacerlo. Creo que se puede", respondió con toda seguridad el artillero de Cruz Azul, quien no sueña con otra cosa que no sea convertirse en un grande para así poder “ser campeón con Cruz Azul”.

Las comparaciones comienzan a aparecer. Medios, aficionados e inclusive los jugadores comenzaron a visualizar las grandes glorias de una institución en la figura de Javier, el peso parece ser muy grande, pero el ‘Chuletita’ se siente listo para cargarlo.

"Es algo muy bonito que te comparen, pero yo nunca lo haría con un señor tan grande (Carlos Hermosillo), "

"Es algo muy bonito que te comparen, pero yo nunca lo haría con un señor tan grande (Carlos Hermosillo), con alguien que ha sido muy conocido por Cruz Azul pero la verdad sí me gustaría seguir sus pasos y seguir con esas buenas actuaciones", comentó Orozco, mientras sus ojos se llenan de ilusión, porque entiende que los pasos que hoy sigue son tan similares a los de Hermosillo.

La emoción lo invade al ver que su paso se llena de éxito, pero la razón lo jala al piso para mantenerse firme en su objetivo, pues su meta inmediata es muy clara, tanto que parece que él se la recitara día a día como para no olvidarla.

"Ser campeón, no hay otro objetivo más que ser campeón con Cruz Azul", afirmó con mucha seguridad.

Javier sabe que a La Máquina le urge el brillo de una estrella, lo comprendió mientras fue creciendo en la institución.

"No hay otro objetivo más que ser campeón con Cruz Azul"

El ‘Chuletita’ relató su historia como si fuera un discurso que se aprendió de memoria, pero lo hace sólo para no olvidar cada detalle, cada momento de gloria y sin sabor, pues ese pasado es el que hoy le ha dado la madurez necesaria para poder trascender, para ser un hombre de peso en el cuadro cementero.

"Llegue a los 15 años. Mi hermano ya estaba aquí, él tenía 19, y me consiguió una prueba cuando estaba el profesor Armando Guerrero de técnico. Estuve en quinto equipo de Fuerzas Básicas y de ahí subí a juvenil que ahorita es Sub-20.

"Debute a los 17 años y estuve hasta los 19 en Primera División, luego me regresaron a Segunda División que la verdad lo agradezco porque ahí uno madura muchísimo. Ahí quedé campeón los dos torneos y las dos Liguillas, hice 46 goles en un año; me mandaron a Primera División A un año y luego regresé a Primera División", rememoró.

Al ahondar un poco más sobre sus recuerdos y vivencias, Javier Orozco reconoció no ser un jugador nacido en Los Mochis como lo marca su acta de nacimiento. Irapuato, Guanajuato, es la cuna del jugador que ahora porta en los dorsales el mítico número 27 del Cruz Azul.

"(Nací) En Guanajuato, en Irapuato, pero yo me considero de Los Mochis porque ahí está toda mi familia, mi niñez.

"Lo que pasa es que mi papá estaba jugando en Irapuato, fue profesional en Segunda División. Ahí nací pero luego me fui a Los Mochis porque mi papá dejó de jugar futbol pero mi hermano, mis padres, mis tíos, mis primos son de Los Mochis. Todos mis recuerdos están en Los Mochis", reconoció el seleccionado mexicano.

Aún con la inspiración y el sentimiento que conmovió su llamado al Tri, el oriundo de Irapuato expresó con una sonrisa el aprendizaje que le dejó la concentración con la Selección Mexicana y el haber cumplido un sueño.

"Me quedo con las ganas con las que se juega, con las ganas de decir estoy representando a mi país y lo voy a hacer con mucho orgullo. En el partido contra Ecuador fue una lástima que no se pudo sacar un buen resultado pero el equipo luchó muchísimo, ese día no podía entrar la pelota", dijo.

Europa aún suena como un viaje lejano para el 'Chuletita', sin embargo, el momento que vive le da para declarar que jugar en el Viejo Continente se ha colocado como uno de sus sueños; aunque no se distrae del asunto que en este momento le obsesiona.

"Si, por supuesto, siempre ha sido así. Como fue un sueño mío llegar a Selección Nacional, ahora mi sueño es también llegar a Europa pero ahorita mi sueño y quisiera recalcar esto, mi sueño ahorita es ser campeón con Cruz Azul", sentenció.

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