Jesús Arrellano, el origen

Después de 17 años de jugar en Primera División, Jesús Arellano le pone fin a su trayectoria, una carrera que estuvo en riesgo de comenzar por varios factores, uno de ellos por decisión propia.
Después de 17 años de jugar en Primera División, Jesús Arellano le pone fin a su trayectoria, una carrera que estuvo en riesgo de comenzar por varios factores, uno de ellos por decisión propia.
 Después de 17 años de jugar en Primera División, Jesús Arellano le pone fin a su trayectoria, una carrera que estuvo en riesgo de comenzar por varios factores, uno de ellos por decisión propia.  (Foto: Notimex)
Monterrey, Nuevo León -
  • El jugador regio emblema de Rayados no es surgido de su cantera.
  • El apodo de ‘Cabrito’ surge por el coraje de Lankenau sobre ‘El Charro’ Barragán.

Después de 17 años de jugar en Primera División, Jesús Arellano le pone fin a su trayectoria, una carrera que estuvo en riesgo de comenzar por varios factores, uno de ellos por decisión propia, pues quería dejar el futbol para dedicarse a bailar cumbias. Una vez que José ‘El Charro’ Barragán lo convenció de seguir en su equipo Vaqueros de Guadalupe, Arellano tuvo algunos obstáculos, principalmente por la postura del Club de Futbol Monterrey, quien se negó a comprarlo y fue hasta que lo pudo obtener gratis que le dio cabida en su plantel. Lo anterior fue relatado a Medio Tiempo por ‘El Charro’ Barragán, quien no se quiere adjudicar el mérito de haber descubierto a ‘Chuy’ Arellano, pues subraya que él ya era brillante con su futbol cuando lo conoció a los 16 años de edad y que cuando Rayados lo adquiere tres años después, ya era un “jugadorazo”, resaltando así que este elemento no es de la cantera albiazul. “En 1990 compré un equipo de la Tercera División (no existía la Primera A), y compré una franquicia que traía 27 jugadores y entre ellos venía ‘Chuy’, de 16, casi 17 años; desde esa edad era un jugador verdaderamente extraordinario, no me puedo adornar con eso de que yo lo descubrí, porque yo no fui al llano a verlo. “Lo que hice fue guiarlo por el mejor camino de su vida, pues a los 18 años ya no quería jugar, porque él era un bailador de cumbias y quería dedicarse a eso, quería divertirse, prefería su barrio, sus amigos que la disciplina del futbol; entonces, fui a su casa y frente a sus padres le dije ‘mira Chuy, el futuro tuyo y de tu familia lo traes en tus piernas’ y lo hice cambiar de opinión”, platicó ‘El Charro’. Jugando para su equipo Vaqueros, Arellano de inmediato llamaba la atención de todos y fue Pumas el primero en interesarse por sus servicios, pero el costo que Barragán le puso a ‘Chuy’ no les pareció y se retiraron. “Hubo una convocatoria de la Selección de Tercera División que fue en el Estado de Morelos y un señor que se apellidaba Borja de Pumas, vio a ‘Chuy’, habló con él, le ofreció irse a Pumas y ‘Chuy’ le dijo que pertenecía a mi equipo, le dio mi teléfono y el señor Borja me llamó. “Me dice ‘el jugador tiene algunas cositas’ y le respondí ‘señor Borja, no perdamos el tiempo, es el mejor jugador de México, ¿si me pregunta que si lo vendo?, sí lo vendo, en 250 mil dólares’, y me dijo ‘estás bromeando’, porque en ese entonces se pagaban 10 mil dólares por los jugadores de Tercera; le dije, ‘te la pongo más fácil, dame 40 mil dólares y en opción de un año si te lo quedas me pagas la diferencia y si no, pues me lo regresas’, eso le gustó, pero ya no me volvió a buscar”. Ante la negociación fallida, poco después Barragán prestó a Arellano al Pachuca, cuando éste era escuadra de Segunda División; permaneció en Tuzos alrededor de seis meses y de nuevo regresó a Vaqueros, donde el entonces técnico del Monterrey, Miguel Mejía Barón, lo estuvo observando, al grado de ordenar la compara de Arellano y de Mario ‘El Vaquero’ Jauregui; sin embargo, el Presidente del club, Jorge Lankenau, intervino y bloqueó la operación. “Lankenau dijo que de mi equipo no quería absolutamente nada, entonces me deshice de mis equipos por presión del Club Monterrey, no había una buena relación porque siendo un equipo de Tercera y él estaba celoso de que me daban casi lo mismo que al Monterrey (en negociaciones) y empezaron los bloqueos para transferir jugadores. “Por eso decidí retirarme de esto, porque me dije ‘yo quién soy para cortarle las alas a estos muchachos’; tuve que deshacerme involuntariamente de mis dos equipos, entre ellos iba ‘Chuy’ y ‘El Vaquero’ Jauregui; entonces, Monterrey va y adopta gratuitamente a ‘Chuy’, tendría unos 19 años, ¡claro, ya era un jugadorazo!, Monterrey no descubrió nada. “Mi mercado era Tigres y Monterrey, y en ese entonces mi adoración era el Monterrey, ya no, ahora soy Tigre, precisamente por ese motivo, porque siento que me los robaron; luego a ‘Chuy’ lo vendieron al Guadalajara en un dineral”, contó Barragán. "Don Roberto Hernández Jr. le decía ‘El Charrito’ Arellano por mí, pero era tanto el celo de Lankenau que exigió al ‘Perro’ Bermúdez que le buscara otro nombre y fue por eso que lo apodaron ‘El Cabrito’" Jesús Arellano ya era jugador de Rayados para la temporada 1993-94, pero el coraje de Lankenau contra Barragán seguía vigente, a pesar de que éste se había hecho a un lado; fue tanto el celo, que el directivo no soportó que el conductor de televisión y cronista de radio, Roberto Hernández Jr. nombrara a ‘Chuy’ con el apodo del ‘Charrito’, en honor al ‘Charro’. “A mí en toda mi vida me han dicho ‘El Charro’, soy ‘El Charro’ Barragán y un conductor de los medios de Monterrey, Don Roberto Hernández Jr. le decía ‘El Charrito’ Arellano por mí, pero era tanto el celo de Lankenau que exigió al ‘Perro’ Bermúdez que le buscara otro nombre y fue por eso que lo apodaron ‘El Cabrito’”. Fue así que surgió el apodo del ‘Cabrito’, el cual portó Arellano sin ningún problema, pues al ser regio se identificaba con el sobrenombre, por ser el platillo típico de la Ciudad de Monterrey. - ¿Cómo tomó la noticia del adiós de Arellano? – “No tengo más que flores para él, creo que se está yendo en el momento correcto del futbol, porque ya es muy demandante el juego; es un ícono del club, pienso que lo ideal era que jugara el Mundial de Clubes en diciembre, pero tal vez puede que no iba a jugar, no lo sé, no lo he platicado con él”. - ¿Qué futuro le ve ahora a ‘Chuy’ después de su retiro?- “No tiene ninguna vocación de técnico, ni de nada relacionado con el futbol, yo creo que no vuelve al futbol para nada, no sé si algún día directivo, no creo, él prefiere otras cosas”. - ¿Cree que Jesús Arellano debe ser considerado uno de los máximos exponentes del futbol mexicano? – “Se me hace difícil, porque es un jugador que no tiene gol y pareciera que es improductivo; es un jugador muy vivo, cuando tuvo más juventud era imparable, pero él ponía los goles, hizo muy pocos él y los que la meten son los que salen en los medios”, finalizó.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×