La verdad de Walter Gaitán, 'Tigres me obligó a irme'

En octubre del 2007 Gaitán dejó intempestivamente a los auriazules, cayendo de la gracia de muchos aficionados, y desatando una época turbulenta donde la verdad quedó sepultada. Ahora revela la...
Monterrey, Nuevo León, México -
  • En la primera de tres entregas, Gaitán hace una retrospectiva de su paso por México
  • El 1 de octubre del 2007 Tigres anunció que ‘El Chueco’ renunciaba al equipo
  • Al tercer día se cambió la versión oficial y se ventiló un permiso de tres meses, aunque el ídolo nunca volvió

En la primera década de este siglo, un argentino con clase de mariscal era la figura indiscutible de Tigres, y uno de los extranjeros a seguir en el futbol mexicano. Walter Gaitán deslumbraba con su clase y técnica para jugar, y orquestaba una ofensiva temible por su contundencia y capacidad diferente de ver el futbol.   Pero el ídolo, que con 71 goles ya era histórico en la institución, de pronto truncó el romance. En octubre del 2007 Gaitán dejó intempestivamente a los auriazules, cayendo de la gracia de muchos aficionados, y desatando una época turbulenta donde la verdad quedó sepultada.   A seis años de ese episodio, del cual aún existen infinidad de ‘leyendas urbanas’, ‘El Divino’ accedió a hablar del tema para Medio Tiempo, en una entrevista donde además de poner su verdad sobre el adiós, realizó una autocrítica de su carrera.   Y en palabras que nunca antes se atrevió a contar, El ‘Chueco’ reveló que fue la directiva la que lo obligó a irse de la institución, justo cuando era la esperanza de la afición, pero atravesaba una crisis personal que sigue cubierta por un velo de misterio.   "Creo que me obligaron (a irme de Tigres), pero yo tomé la decisión de pedir un tiempo, era lo mejor en ese momento" “Creo que me obligaron (a irme de Tigres), pero yo tomé la decisión de pedir un tiempo, era lo mejor en ese momento para mí, para el club y para la gente que estaba en ese momento, porque jugar en Monterrey es diferente que jugar en otros equipos, acá hay mucha presión en el club y más porque viví muchas etapas, momentos malos, problemas de promedio y es difícil jugar con presión para todos”, confiesa.   “Yo solicité un permiso y hubo ahí unas cosas que no me gustaron, por cómo se me trató en ese momento, yo lo hablé con gente de confianza, con gente que conozco, que conocía en ese momento, que apreciaba, con Fernando Urdiales, Sebastián Luri, estaba (Héctor) Eugui, estaba Carlitos Muñoz, estaba el ‘Tolo’ (Gallego) de entrenador, les manifesté el problema que tenía y nunca hablé de tiempos.   “…Llegamos a un acuerdo que no era lo mejor, pero era lo que convenía y bueno, ahí tomé la decisión de que tenía que marcharme en ese momento”.   - ¿Por qué iba a significar presión que regresaras? -“Por mi vuelta, un jugador con tantos años en el club, tan querido en el club por la gente, les iba a ser complicado”.   "No influyó para nada (mi religión), eran situaciones muy personales. No podía hacerl público en ese momento el porqué" Walter asegura que sólo ocupaba unos días para poner en regla sus asuntos, los cuales niega se hayan debido a su religión cristiana como tanto se especuló; subrayó que siempre su intención fue volver a Tigres; planteó la situación con el entonces vicepresidente Sebastián Luri, y después con el resto de los dirigentes el 1 de octubre del 2007. Ahí se le dijo que no podían darle el permiso, pero instantes después, el club le jugó ‘chueco’, al boletinar que renunciaba a Tigres.   “No influyó para nada (mi religión), eran situaciones muy personales. Obviamente no se entendió, no quedó para nada claro, pero no podía hacer público en ese momento el porqué, yo tenía mis razones, eso lo cerramos adentro del vestuario, adentro de la oficina.   “Después hubo otras cosas que salieron a la luz pública dos minutos después de que yo me reuní con los dirigentes. Llego a mi casa, y sale un telegrama de que yo estaba pidiendo una renuncia, y eso lo saben todos, y fue de 10 minutos, me dije ‘acá pasa algo raro’.   "Si me dicen que me quieren correr, yo me voy, siempre fue así, si no me quieren en un lugar me tengo que ir, se pueden arreglar las cosas" “Si me dicen que me quieren correr, yo me voy, así de sencillo, siempre fue así, si no me quieren en un lugar me tengo que ir, se pueden arreglar las cosas, hay que manejarse de esa manera, porque yo creo que nunca hice nada que perjudicara al club”.   -¿Te trató mal el club? - “No me trató como yo me merecía, porque siempre traté de ser un jugador confiable, una persona confiable. Fernando (Urdiales, Presidente) siempre tuvo un buen trato, lo dejo al margen de la situación, pero era el Presidente del equipo en ese momento y los papeles había que firmarlos, tuvo que tomar esa decisión”.   -¿Por qué crees que te trataron mal? -“Yo creo que porque me querían correr a lo mejor, y me puse de una forma donde no se las puse tan complicada, porque yo decidí irme, porque sé que al club no le iba a hacer bien en ese momento”.   - Después de que han pasado tantos años, ¿puedes revelar de qué trataba esa situación? –“No, eso ya quedó en el pasado, ya fue esa situación, han cambiado muchas cosas, ahora pensando otras situaciones desde otro punto de vista”.   Gaitán afirma que se vio obligado a firmar un papel donde se estipulaba que durante tres meses no iba a jugar, no gozaría de sueldo y su regreso a Tigres en el Clausura 2008 estaba prácticamente sujeto a lo que decidiera la directiva, la cual cambió al ser Enrique Borja nombrado como nuevo Presidente del equipo. Sin embargo, uno de los artífices del ‘permiso obligado’ seguía ahí, Sebastián Luri, quien primero le había hecho creer que el club entendía su situación.   El ídolo no sólo no tuvo cabida, sino que fue vendido al Necaxa, donde después de un año ya no entró en planes y no quisieron pagarle el otro año de contrato que le restaba, al grado que tuvo que pelear para recibir lo justo o llegar a un acuerdo. No pudo jugar durante el tiempo que tenía vigencia con los Rayos, en el 2010 se fue al Veracruz y se dijo lesionado, por lo que salió de la institución. Después de ahí cree que lo bloquearon del futbol mexicano, lo cual atribuye al ‘Pacto de Caballeros’ por ese problema que tuvo con Necaxa, o bien por haber rechazado al Tri en el 2005.   En el Apertura 2010 llegó a Tigres una directiva encabezada por Alejandro Rodríguez como Presidente del club, Miguel Ángel Garza como Delegado Deportivo y Ricardo Ferretti en el timón, personajes que estaban cuando llegó originalmente en el 2002. Con esa nueva plana felina, el regreso de Gaitán estuvo muy cerca de darse.    “Sí, estuve muy cerca (de regresar), pero no se dio con gente que conozco, no se dio en ese momento, yo lo seguía anhelando, pero no se pudo”.   -¿Por qué no se pudo?  - “No lo sé, nunca tuve una explicación formal o directa, mejor no pregunto nada porque es gente que conozco, gente de confianza… y tuvo la razón quizá, porque al siguiente año en el 2011 ganó lo que se me había negado a mí”.   -¿’El Inge’, Miguel y ‘Tuca’, ellos sí te querían de regreso? –“Sí, estábamos en contacto y más allá de que se puedan hacer cosas o no, tengo muy buena relación con ellos…Tenían muchas ganas de que yo volviera en ese momento”.   El retiro de Gaitán con Tigres ya no se dio. ‘El Chueco’, quien ya tiene 36 años de edad, dejó las canchas en el 2012 vistiendo la playera del Atlético Rafaela en Argentina. Actualmente enfila al futbol rápido profesional con el Flash de Monterrey, donde vuelve a cosechar el cariño del público de la Sultana, una afición que está demostrado, nunca lo olvidó.   Pero la polémica no sólo lo envolvió a su paso por Tigres, sino que al estar a punto de nacionalizarse para el Mundial de Alemania 2006, entiende las presiones e intereses en torno a la Selección Nacional. Este tema que será abordado en la segunda entrega de esta entrevista especial.

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