Brailovsky, 1985: el 'Ruso' que huyó del temblor

Treinta años después del sismo por el que huyó de México, Daniel Alberto Brailovsky mantiene recuerdos frescos, ningún síntoma de arrepentimiento y la seguridad de que hoy actuaría distinto.
 Treinta años después del sismo por el que huyó de México, Daniel Alberto Brailovsky mantiene recuerdos frescos, ningún síntoma de arrepentimiento y la seguridad de que hoy actuaría distinto.  (Foto: Notimex)
Ciudad de México -
  • Ídolo americanista hace tres décadas, el argentino relató la vivencia que lo conmovió para irse de México

Treinta años después del sismo por el que huyó de México, Daniel Alberto Brailovsky mantiene recuerdos frescos, ningún síntoma de arrepentimiento y la seguridad de que hoy actuaría distinto.

Su historia fue una de las que el terremoto dejó relacionadas con el deporte, ya que un par de días después del 19 de septiembre de 1985 abandonó al América donde era ídolo, sin avisar a la directiva, seguro de que su familia requería un destino más seguro.

“Fue un pasaje durísimo porque tuve que recorrer caminos que había hecho durante casi 3 años y ver calles levantadas y edificios caídos y gente que estaba mal”, relató.

“Me conmovió a mí y a mi familia de una manera sumamente fuerte que nos dejó ‘shockeados’ por muchísimo tiempo”.

El “Ruso” llevaba tres años en el país, no sintió el temblor porque dormía concentrado con el equipo, pero sí la réplica del día siguiente, cuando el entrenador Miguel Ángel López ya les había permitido volver a sus casas.

“Vi a mi esposa, a mi hija, me aterré por la salud y la vida de ellos y tomé la decisión de irnos del departamento, vivíamos en un piso alto donde se habían cuarteado las paredes”, recordó.

En medio del caos tardó tres horas y media en llegar al hotel del América cerca del aeropuerto, donde pasó ya muy pocas noches porque pronto partió a Buenos Aires, porque el médico de su esposa le había recomendado que, a días de dar a luz, no lo hiciera en el D.F. por el caos en hospitales y el riesgo de infecciones.

“Dejé prácticamente todo lo que tenía aquí: ya sea el departamento donde vivía, carros, el amueblamiento de la casa, más muchas cosas que teníamos ahí”, mencionó.

Por una petición del América, la FIFA lo suspendió 2 años por incumplimiento de contrato, pero luego lo comprendieron al grado de que en su casa de Argentina recibió al entonces Vicepresidente azulcrema, “Panchito” Hernández, con quien antes acordó regresar parte del dinero de su contrato.

Con la sanción reducida, Brailovsky recibió ofertas de Argentina y Europa, pero el América le pidió que jugara en una Liga de escasos reflectores para no afectar los intereses del club, y partió a Israel.

Más de una década después volvió al país por escasos días y le sorprendió el buen recibimiento. Tras ello regresó de manera formal para dirigir al Veracruz en 2002, luego a las Águilas y al Necaxa, y después para permanecer como comentarista en el D.F., donde superado de alguna manera el trauma, hasta hace poco vivió en un piso 25.

“Regresando a aquel momento, a esa edad que tenía, a la situación que me encontraba familiarmente, por supuesto que no me arrepiento”, aclaró. “Pero hoy ya mucho más maduro podría decir que hoy hubiese actuado de otra manera”.

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