El Azteca toma medidas de seguridad contra influenza

Lo que podría ser el último partido del partido del Necaxa y América en el Clausura 2009, y quizá el último en la Primera División de los Rayos, no fue de gran convocatoria. En las taquillas del...
Lo que podría ser el último partido del partido del Necaxa y América en el Clausura 2009, y quizá el último en la Primera División de los Rayos, no fue de gran convocatoria. En las taquillas del estadio la gente llegó a cuenta gotas.
 Lo que podría ser el último partido del partido del Necaxa y América en el Clausura 2009, y quizá el último en la Primera División de los Rayos, no fue de gran convocatoria. En las taquillas del estadio la gente llegó a cuenta gotas.  (Foto: Diana Pérez)
Ciudad de México -
  • Pocos aficionados han llegado al Coloso de Santa Úrsula

Lo que podría ser el último partido del partido del Necaxa y América en el Clausura 2009, y quizá el último en la Primera División de los Rayos, no fue de gran convocatoria. En las taquillas del estadio la gente llegó a cuenta gotas, los boletos eran una ganga, tres por 99 pesos, pero ni así fueron un incentivo. A las afueras, los puestos de comida, fueron contados, la Delegación Coyoacán no permitió que fueran tantos como en los partidos normales donde hay una gran gama de opciones para comer, apenas unos cuatro puestos de tacos y quesadillas aparecieron para atender a los pocos aficionados que llegaron a cenar al Azteca. En el acceso al inmueble, los aficionados primero tuvieron que pasar por un breve cuestionario para saber su estado de salud, después un policía los revisó para confirmar que no portaran armas u objetos que pudieran causar daño dentro del estadio; por último unas mujeres con botellas de gel antibacterial hicieron que las personas se los aplicaran en las manos. No todos los que asistieron al Azteca lo hicieron con el cubrebocas como lo solicitaron las autoridades del estadio, pero el ingenio de los vendedores es tan amplio que a las afueras del Coloso vendieron cubrebocas con los símbolos del América o Necaxa. Dentro del inmueble el espacio era enorme para separarse lo suficiente entre persona y persona, así lo hizo la mayoría de los que siguen al América, pero aquellos que le profesan amor al Necaxa decidieron que lo mejor era estar unidos pensando en una milagrosa calificación, y a pesar de que casi toda la parte alta del Azteca era suya, prefirieron concentrarse en la cabecera sur.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×