Es afición de Tigres 'favorita' de la reventa

Cualquier aficionado sin boleto era cliente apetitoso para la reventa, pero ninguno como el de Tigres.
Estadio Azteca, Ciudad de México -
  • Hasta en 4 mil pesos ofrecían entradas a los seguidores visitantes

Cualquier aficionado sin boleto era cliente apetitoso para la reventa, pero ninguno como el de Tigres.Formados casi desde el medio día, fuertemente escoltados y sin libertad para moverse de zona en el estacionamiento del Estadio Azteca que da a Avenida del Imán, varios seguidores felinos se quejaron por la imposibilidad de comprar boletos sin tener que pasar por la reventa.Mientras las entradas se cotizaban en un mínimo de mil 200 pesos para el aficionado común, los regiomontanos llegaron a escuchar "ofertas" de hasta 4 mil en las inmediaciones del inmueble."De revendedores me tocaron unos cuantos, unos dos por ahí, me preguntaron si me faltaba boletos, les dije que sí pues para tantearlos y me dijeron que 4 mil ahorita y como que sí tenían varios (compradores)", explicó Roberto Treviño.Otra seguidora que aseguró este tipo de gasto valía la pena, explicó que el fenómeno de la reventa no fue exclusivo de Santa Ursula, ya que la mayoría de los fanáticos Tigres compraron en reventa, a un promedio de mil 400 pesos, pero desde Monterrey."Al principio nos habían dado un precio de mil pesos, el muchacho que coordina (el viaje) y al siguiente día subió a 2 mil 200, entonces se nos hizo un poquito imposible que viniera toda nuestra familia", explicó Emilia Reyna."Íbamos a venir más y todos los que están llegando ya al Final ya van los boletos en 3 mil, 4 mil en reventa, en Monterrey, porque nos dijeron que si no traíamos boletos no nos iban a dejar llegar aquí".Poco visibles, inhibidos por el operativo policial, los revendedores de cualquier manera rondaban las taquillas cerradas, los accesos al estacionamiento o las calles aledañas.Lo seguidores felinos reconocieron que los revendedores se "ensañaban" con ellos porque muchos hicieron el viaje sin boleto, esperanzados en ingresar al Azteca casi al costo que fuera.

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