Ahora quiere ser verdugo, pero Saborío pudo ser rayado

La historia de Álvaro Saborío está firmada con goles en clubes como Saprissa, el Sion de Suiza y el Bristol de Inglaterra, pero hace 11 años pudo cambiar su historia de haber sido aceptado por los...
 La historia de Álvaro Saborío está firmada con goles en clubes como Saprissa, el Sion de Suiza y el Bristol de Inglaterra, pero hace 11 años pudo cambiar su historia de haber sido aceptado por los Rayados.  (Foto: Óscar Adrián Velázquez)
Salt Lake City, Utah, Estados Unidos -
  • Delantero del Salt Lake jugó un año en las básicas de La Pandilla
  • No fue aceptado por Floro, y ahora defenderá con todo la Final

La historia de Álvaro Saborío está firmada con goles en clubes como Saprissa, el Sion de Suiza y el Bristol de Inglaterra, pero hace 11 años pudo cambiar su historia de haber llegado a un arreglo para firmar con los Rayados.

"Estuve ahí en las Fuerzas Básicas un tiempo y me trataron muy bien, ahora completamente metido en Salt Lake"

El artillero costarricense, actual figura del Real Salt Lake, estuvo en las fuerzas básicas del Monterrey, donde fue rechazado por una diferencia de intereses.

Saborío llegó de 18 años a tocar las puertas de los regios, en la época del español Benito Floro, mostrando cualidades, pero sin llegar a finiquitar su estancia con un arreglo acorde a su promesa.

Era el tiempo en que Antonio de Nigris, hermano mayor de Aldo despuntaba en sus inicios, y cuando La Pandilla recién iniciaba su camino bajo la administración de Femsa.

“Estuve ahí en las Fuerzas Básicas un tiempo y me trataron muy bien, ahora completamente metido en Salt Lake”, recordó este lunes en charla exclusiva para Medio Tiempo.

“Fui por parte de Benito Floro, a hacer una prueba, estuve un año ahí y estuve muy bien, pero no pude quedarme”.

-¿Qué pasó para que no formaras parte del equipo?- “No se dio, estaba en las filiales, y si quería un contrato tenía que ser en el primer equipo en Saltillo, no llegamos a un acuerdo y ya no pasó nada. Yo llegué de mi pueblo (San Carlos Alajuela) y tuve esa experiencia”.

"No me agradaba la idea de quedarme en la filial, ellos me ofrecían eso, pero lo platicamos y mejor me fui a Costa Rica"

-¿Quién te llevó?- “Me llevó un amigo que se llama Frank Carrillo, él habló con Benito Floro a ver si podía hacer una prueba, fuimos dos jugadores y sólo me quedé yo, ahí estuvimos ese tiempo”.

Con toda una carrera por delante, Saborío declinó arrancar su camino desde una Liga de Ascenso. Le había gustado el entorno rayado, pero tuvo que rechazarlo.

“No me agradaba la idea de quedarme en la filial, ellos me ofrecían eso, pero lo platicamos y mejor me fui a Costa Rica. Fui a Saprissa, se habló si podía entrenar un tiempo, llegué y a la semana hicimos el contrato, debuté y todos lo saben. Me quedé por cinco años, después me quedé en Suiza tres años y medio, después para Inglaterra y luego aquí”.

-¿Qué recuerdas del equipo?- “Recuerdo a (Diego) Ordaz, a Ismael Rodríguez, a varios, a los dos Ibarra, el portero y el defensa, después ‘Chuy’ Arellano, a ellos yo los veía entonces y me acuerdo mucho”.

-¿No fue fácil adaptarse tan joven?- “No, pero la verdad me trataron bien. Viví en una casa club, ahí vivíamos varios, nos atendía una señora que se llamaba Celia, al Cerrito sólo llegué como el primer mes antes de que me consiguieran la casa club, y ahí viví un año”.

-¿Pesaron las diferencias de tradiciones?- “Sí, la comida sobre todo (ríe), fue difícil acostumbrarse a la comida, no me gustaba el mole, pero me acostumbré y me llegó a gustar mucho”.

El destino volvió a llevar a Saborío nuevamente a Monterrey en el 2005, aquella vez para disputar la Semifinal de la Concachampions contra los Rayados, aunque no pudo jugar con el Saprissa.

"Sí, así pasó, pero no cambio por nada lo que he vivido en mi carrera, me siento feliz por lo que he vivido y lo que me falta por vivir, ahora estoy a las puertas de un Mundial de Clubes y voy a hacer todo para llegar"

“Ahí estaba yo en el equipo de hace seis años, estaba lesionado en ese momento, estaba fracturado de la tibia, que aquella vez fue al Mundial de Clubes, pero fue grato volver contra el club”.

-¿Qué piensas al darte cuenta que todo pudo ser diferente en tu carrera?- “Sí, así pasó, pero no cambio por nada lo que he vivido en mi carrera, me siento feliz por lo que he vivido y lo que me falta por vivir,  ahora estoy a las puertas de un Mundial de Clubes y voy a hacer todo para llegar”.

-¿Crees que algún día puedas  llegar al primer equipo de Rayados?- “No se sabe nunca, pero ahorita sólo pienso en coronarme aquí, ser otra vez el campeón de la CONCACAF e ir al Mundial de Clubes”.

Con ocho goles en su cuenta, el centroamericano aún tiene al alcance de la mano el título de goleo del certamen, estando tres goles debajo del cruzazulino Javier Orozco, quien fue eliminado en la Semifinal. Pero el interés de Álvaro es sólo llegar al Mundial de Clubes nuevamente en su carrera.

“Yo pienso en ser campeón de CONCACAF, así puedo llegar al Mundial de Clubes, si puedo ayudar al equipo con goles sería importante, pero contento que vamos por buen camino”.

-¿Puedes ser el verdugo del equipo que una vez te abrió las puertas?- “Sí, pero pienso en el bien de todos, no en el mío. Creo que es un paso importante, se nos avecina un partido que hay que tomarlo muy en cuenta en nuestras carreras porque este club va a ser la primera vez que va a un Mundial si ganamos, así que esperemos que así sea”.

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