Paraguay (5)0-0(3) Japón… Los guaraníes echaron a los nipones en penales

Tras 120 minutos de fragorosa batalla y tenso 0-0, Paraguay logró clasificar a Cuartos de Final por primera vez en su historia, llegando hasta los penales para eliminar a un equipo japonés férreo...
 Tras 120 minutos de fragorosa batalla y tenso 0-0, Paraguay logró clasificar a Cuartos de Final por primera vez en su historia, llegando hasta los penales para eliminar a un equipo japonés férreo y con calidad que peleó de tú a tú.  (Foto: Agustín Cuevas)
Estadio Loftus Versfeld, Pretoria ante 36 mil... -
  • Parejísimos fueron los 120 minutos de juego
  • Los cobros de la tanda de penales fueron extraordinarios... Komano falló por centímetros

Tras 120 minutos de fragorosa batalla y tenso 0-0, Paraguay logró clasificar a Cuartos de Final por primera vez en su historia, llegando hasta los penales para eliminar a un equipo japonés férreo y con calidad que peleó de tú a tú, cayendo sólo por unos cuantos centímetros en un cobro desde los once pasos que pegó en el travesaño. El partido fue muy parejo y con prácticamente el mismo número de opciones de gol en cada bando. Japón alimentó esperanzas al llegar mejor físicamente en el segundo tiempo extra, cuando dominó los cinco minutos finales. Sin embargo, en la tanda de penales que tuvo cobros ejemplares, Kamona falló cuando apuntó al ángulo y le pegó al travesaño. Así, Paraguay sigue con vida en el Mundial y enfrentará al ganador de España y Portugal que juegan más tarde. Japón se va a casa, pero demostrado un crecimiento muy importante, con orden, preparación física intachable, técnica cada vez más precisa y un entendido sistema táctico. EL PARTIDO Paraguay se plantó en el campo con una línea de cuatro atrás con movimientos clásicos de los laterales que subían casi siempre sólo uno a la vez para dejar tres hombres en la retaguardia y cuando la jugada ameritaba que ambos hombres de las bandas apretaran, el contención hacía la labor de cubrir espaldas. Al final era un 4-4-2, pero libre cuando tenían la pelota y que podía acabar, o quería acabar plantándose como 3-4-3. Japón partía de un 4-5-1 (4-2-3-1) con mucho orden sobre todo en zona baja donde siempre el contención buscaba hacer un rombo como los centrales y uno de los laterales dependiendo de por qué costado viniera el esférico. Buscaban un desdoble rápido, partiendo de sólo un hombre en punta pero en un santiamén armaban un triplete de ataque cuando el balón les quedaba a favor. El duelo inició duro, muy trabado en el medio campo. Ninguno daba ni un solo respiro al rival y la pelota era un objeto que costaba caro obtener. Las faltas abundaron, con barridas duras, que buscaban dejar claro que al que la recibía, que debía pagar peaje si osaba intentar pasar esa aduana. La primera jugada brillante llegó hasta el minuto 19, cuando Lucas Barrios recibió la pelota de espaldas al arco en los linderos del área y con el mismo control la jaló para darse la vuelta y arrancar hacia el arco. Su disparo no alcanzó a librar al portero, pero sí ganó exclamaciones de asombro en la tribuna. Los nipones respondieron de inmediato con un disparo de Matsui a quien le quedó un rebote afuera del área y prendió el Jabulani con bonito efecto, poniendo la pelota justo en la mitad del travesaño. Pisar el área rival costaba sangre, por ello en la primera parte sólo dos oportunidades más por bando aderezaron la recia batalla estratégica. Primero al 28’ en un corner, la pelota cayó muerta a los pies de Santacruz que la golpeó sin pensárselo dos veces, pero falló la puntería y la mandó por un lado. La respuesta oriental llegó al 39’ con un contragolpe bien llevado en el que Matsui desbordó por la derecha y tocó para Honda que solo atrasito de la media luna disparó potente, pero a medio metro del arco de Villar. El segundo tiempo arrancó con un ritmo más veloz. Los equipos, sin dejar de pelear todas las pelotas, aceleraron su traslado del esférico y movimiento de líneas. En parte esa revolución la provocó Japón con un adelanto de líneas y la aprovechaba Paraguay que elaboraba menos y proyectaba más, como al 55’, cuando en un relampagueante desdoble, un pase cruzado dejó a Benítez en la izquierda del área, pero su zurdazo se quedó en una barrida providencial y en otra similar un minuto después que trajo ahora un centro también cortado por la zaga.

Riveros confirmó que el cambio en el juego había beneficiado a los guaraníes cuando al 58’, en una jugada trabajada a partir de un saque de banda, remató de cabeza con buena anticipación, pero la pelota quedó cerca del portero que atrapó sin problemas. En tanto, Japón que había movido el juego a este ritmo, fallaba en los pases antes de entrar al área y fue hasta un corner al 63’ que remató Tulio Tanaka muy cerquita, que los nipones lograban generar peligro. Tal vez por eso el juego regresó a su tónica inicial, se volvió a trabar en el medio campo, llenándose de faltas y con sólo aislados chispazos de grandes en el área. Era lógico, mientras más tiempo pasara, más cuidados habría y mayor trascendencia cobraba la pelota parada. Mientras todo eso sucedía, el portero japonés se dedicaba a arrollar a sus propios compañeros en las salidas por lo alto, sin más consecuencias que unas cuantas abolladuras.

Al 81’, el arquero paraguayo Justo Villar salvó a su equipo con una formidable salida de puños que le robó el gol a Okubo, que se había levantado solo en el área para cabecear un centro desde la izquierda. Ese tipo de jugadas complicaron a los paraguayos en el cierre con centros potentes, tendiditos y que quedaba al filo del remate contundente.

TIEMPO EXTRA

El alargue comenzó con ese nerviosismo que siempre los caracteriza. Un disparo cruzado de Matsui que tapó la zaga, un cabezazo de Lucas Barrios a las manos del portero, una individual de Nelson Valdez que no tampoco pudo vencer a Kawashima, y un tiro centro a balón parado de Honda que apenitas sacó Villar, pusieron de punta las cabelleras de los técnicos que ya más que dirigir, sufrían en cada una de sus áreas técnicas.

Los estrategas se guardaron un cambio para el alargue y los equipos, bien trabajados físicamente podían solventar los 120' de batalla sin cuartel. Sin embargo, Japón terminó mejor el segundo tiempo extra y logró cinco minutos de dominio que por poco le dan el pase. El último susto lo pegó Japón cuando un taquito de Okazaki rompió la zaga paraguaya ero Tamada, ya dentro del área, centró sin encontrar rematador y la pelota se paseó con angustia enfrente del arco guaraní. Parecía el gol de la diferencia. PENALES 1-0 Edgar Barreto anotó abajo a la derecha del portero que va a su izquierda. 1-1 Yasuito Endo anotó a media altura, a la izquierda del portero que va al otro lado. 2-1 Lucas Barrios anotó raso y colocado a la izquierda del portero que adivinó pero no pudo tapar. 2-2 Makoto Hasebe el Capitán anotó, cobró potente por encima del portero que adivinó tirándose a la derecha, pero el esférico pasó encima de su cabeza. 3-2 Christian Riveros anotó cobrando suave y raso tras engañar al portero que fue a su derecha. 3-2x Yuichi Komano falló. Disparó potente y la iba a colocar en el ángulo pero la pelota pegó en el travesaño y se fue a las nubes. 4-2 Nelson Valdez anotó, cobró potente y al centro cuando el portero se tiró a su derecha. 4-3 Keisuke Honda anotó, con clase engaña al portero y dispara suave al centro. 5-3 Óscar Cardozo anotó, superó la presión con gran entereza y tras engañar al portero que va a su izquierda, cobra suave, elegante al otro lado. (Por la diferencia insalvable ya no fue necesario tirar el último penal a cargo de Japón) EL ARBITRAJE Bueno de Frank de Bleeckere, el central sueco quien llevó el partido con precisión. Sin embargo, anduvo rarito con las tarjetas, pues si bien dio manga ancha en las faltas y por ahí se guardó algunas, fue exigente con las jugadas intrascendentes y sacó amarillas por manos accidentales o por patear el balón tras el silbatazo.

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