América no fue para los americanos; ¡Alemania, Tetracampeón del Mundo!

América no fue para los americanos, fue para los alemanes. Alemania se llevó la Copa del Mundo a casa y vino a recogerla a Brasil, porque ninguna selección del continente fue capaz de detener a...
La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), obtuvo 2 mil 600 millones de dólares como ganancia del Mundial cuya fase final fue en Brasil.
 La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), obtuvo 2 mil 600 millones de dólares como ganancia del Mundial cuya fase final fue en Brasil.  (Foto: EFE)
Estadio Maracaná, Rio de Janeiro, Brasil -
  • Fue la cuarta Copa del Mundo para Alemania
  • Por segundo Mundial consecutivo se definió al Campeón en el segundo tiempo extra
  • El golazo de la victoria, lo marcó Götze al 112

América no fue para los americanos, fue para los alemanes. Alemania se llevó la Copa del Mundo a casa y vino a recogerla a Brasil, porque ninguna Selección del Continente fue capaz de detener el imponente futbol que desarrollan los germanos desde hace años y que este domingo lo sellaron ganando el Mundial y dejando en el camino a una incomodísima Argentina que murió hasta los tiempos extra con un solo gol de diferencia. Este Mundial parecía que le daría su sexta Copa al anfitrión Brasil, porque nunca un Mundial organizado en América se lo había llevado alguien fuera de la región. Sin embargo, la Verdeamarela ni siquiera llegó a la Final, por eso la responsabilidad recayó en Argentina. Pero esa situación no le importó a Joachim Löw y sus muchachos, que se adjudicaron su cuarto cetro mundial, de los cuales los últimos dos fueron a costa de la Albiceleste. El estricto futbol alemán llegó a imponerse sobre la calidez del balompié del Continente, dejando en el camino a fuertes aspirantes de la zona como lo fueron Chile, Colombia, Costa Rica y la misma Argentina, que peleó hasta el final sin que pesara su referente, al que han nombrado mejor jugador del mundo en cuatro ocasiones, Lionel Messi. Antes de este día, Alemania y Argentina se habían enfrentado en dos Finales mundialistas –en México '86 e Italia '90 donde se repartieron las victorias. Pero la tercera, la del desempate, se la quedó Alemania, aunque con muchísimo trabajo. El cuadro de Löw llegó a este partido habiendo marcado 17 goles en seis juegos. Había pasado por encima de selecciones potentes al menos en el nombre como Portugal o Brasil, a ésta última que echó de su Mundial con un humillante 7-1. Pero a Argentina no le pudo hacer lo mismo. En este Mundial siempre se le cuestionó a Argentina que no destacara su juego colectivo, sólo individualidades como las de Messi y el arquero Sergio Romero. Pues en este juego lo que hizo mejor el equipo de Alejandro Sabella fue defenderse casi de forma impecable, con recorridos sincronizados que le impidieron a Alemania anotar en más de 110 minutos. Y es que Argentina apostó por la misma estrategia que usó contra Holanda y que los trajo hasta la Final. Defender con uñas y dientes y esperar a que un contragolpe o los mismos penales les dieran la victoria. Nada de lo anterior ocurrió. Mario Götze, uno de los muchos jugadores del Bayern Munich que conforman esta Alemania, ingresó de cambio para anotar el gol que le dio la cuarta Copa a su país. Lo hizo con un golazo al 112'. El pequeñito jugador bajó con el pecho un centro desde la banda izquierda enviado por Andre Shürrle. El balón volvió a hacer contacto con el pasto sólo hasta que estuvo dentro de la portería argentina. Pero para llegar a este momento definitivo, Alemania sufrió muchísimo para anotar, parecía que poco a poco la victoria estaba cayendo en las redes argentinas para ser cazada. Además de sobreponerse a la cerradísima defensa albiceleste, Löw debió sortear otros inconvenientes, como la modificación de Sami Khedira, quien se lesionó antes de que iniciara el juego. O el cambio obligado que debió hacer porque Kramer se fue noqueado tras un golpazo de Ezquiel Garay. Sí, Messi ya puede decir que como Maradona, ya jugó la Final de una Copa del Mundo, de la que por cierto, fue designado como el mejor jugador. Sin embargo, la “Pulga” no pesó lo que se esperaba, sobre todo en este encuentro, donde no figuró en ninguna jugada de peligro. Veinticuatro años más tarde llegó para Argentina la revancha en un Mundial, pero otra vez el resultado fue el mismo, incluso el marcador. Pasaron dos décadas echándole la culpa al silbante mexicano Edgardo Codesal porque marcó un penal con el que perdieron el Mundial de Italia. Habrá que estar pendientes a quién le atribuyen el descalabro o si reconocen el poderío alemán. América no fue para los americanos, al menos en Brasil 2014, América fue para los alemanes.

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