Grafite está sorprendido por estar en Sudáfrica

Pocos esperaban que el delantero brasileño Grafite llegara al Mundial. Entre ellos estaba el propio jugador.
Pocos esperaban que el delantero brasileño Grafite llegara al Mundial. Entre ellos estaba el propio jugador.
 Pocos esperaban que el delantero brasileño Grafite llegara al Mundial. Entre ellos estaba el propio jugador.
Johannesburgo, Sudáfrica -
  • No tenía idea de qué pasaría el día que Dunga anunció la lista

Pocos esperaban que el delantero brasileño Grafite llegara al Mundial. Entre ellos estaba el propio jugador.

Grafite no tenía idea de que sucedería cuando jugó en una Liga semiprofesional a cambio de pañales y comida para su hija recién nacida. No tenía idea que pasaría cuando iba de puerta en puerta por las calles de una pequeña ciudad brasileña vendiendo bolsas de basura cuando tenía 21 años.

En realidad, no tenía idea de qué pasaría incluso el día que el técnico Dunga anunció la lista de 23 jugadores que disputarían el Mundial en Sudáfrica.

Edinaldo Batista Libanio, conocido como Grafite, fue agregado a última hora al plantel brasileño y fue incluido después de jugar apenas unos cuantos minutos bajo la conducción de Dunga.

"Hace tres meses no tenía esperanzas de jugar en el Mundial"

"Hace tres meses no tenía esperanzas de jugar en el Mundial", dijo Grafite. "Sabía que Dunga había cerrado su grupo de jugadores y que mis oportunidades eran mínimas".

Uno de los jugadores menos conocidos de una Selección sin muchas estrellas, Grafite logró su oportunidad después que el titular Luis Fabiano fue descartado de un amistoso contra Irlanda en marzo. Grafite fue agregado al equipo e impresionó a Dunga en la victoria 2-0 en Londres, el último amistoso de la "Verdeamarelha" antes del anuncio del plantel mundialista.

"Todavía pensaba que las posibilidades de quedar en el equipo eran remotas", señaló.

Grafite estaba tan nervioso el día que el técnico convocó al plantel que no pudo ver el anuncio.

"Estaba en mi casa y sólo fui al jardín con mi perro para esperar allí", comentó el ariete de 31 años del Wolfsburg alemán. "Mi familia y todos mis amigos estaban en la sala viendo la televisión. De vez en cuando los miraba desde el jardín para ver qué estaba pasando. Si estaban callados sabía que serían malas noticias. De repente todos empezaron a gritar y celebrar. Mi hija vino corriendo y me abrazó y todos empezamos a llorar".

Al igual que la mayoría de los futbolistas brasileños, Grafite viene de una familia pobre y tuvo que atravesar muchas dificultades cuando era más joven. El delantero no podía dejar de trabajar para jugar futbol. Su prioridad era proveer para su familia.

"Cuando escuché que había sido convocado al Mundial empecé a recordar mis comienzos", relató. "De cuando estaba en Campo Limpo Paulista jugando por pañales y comida para mi hija, Ana Carolina, que estaba recién nacida. Tuve que pasar por mucho, nada fue fácil".

A diferencia de muchos futbolistas brasileños, Grafite tuvo que esperar bastante tiempo para jugar como profesional.

"Empecé tarde, estaba vendiendo bolsas de basura hasta que tenía 21 años", recordó. "Pero afortunadamente mi carrera avanzó después de eso. No fue fácil llegar a donde estoy ahora".

Grafite comenzó a jugar con el pequeño club Matonense en el interior de São Paulo en 1999, y un par de años después fue fichado por Gremio. Su carrera despegó con São Paulo, con el que ganó la Copa Santander Libertadores y el Mundial de Clubes en 2005. Grafite fue transferido al Le Mans francés un año después, y en 2007 fichó con Wolfsburg.

Con el equipo alemán Grafite anotó el año pasado el que considera su mejor gol, al gambetear a varios defensores antes de meter la pelota con el taco. Los hinchas del Wolfsburg lo reconocieron como el mejor gol de la historia del club.

Grafite también ayudó al Wolfsburg a ganar su primer título de la Bundesliga en 2009 al encabezar el Torneo con 28 goles en 25 partidos.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×