La Minerva fue tomada por cientos de aficionados

El empate le supo a gloria a la afición tapatía que se congregó en la Glorieta de La Minerva, de Guadalajara, y es que por como estaba pintado el panorama, el gol de Rafael Márquez evitó las...
El empate le supo a gloria a la afición tapatía que se congregó en la Glorieta de La Minerva, de Guadalajara, y es que por como estaba pintado el panorama, el gol de Rafael Márquez evitó las derrota y puso a celebrar a los seguidores del Tri.
 El empate le supo a gloria a la afición tapatía que se congregó en la Glorieta de La Minerva, de Guadalajara, y es que por como estaba pintado el panorama, el gol de Rafael Márquez evitó las derrota y puso a celebrar a los seguidores del Tri.  (Foto: Juan Téllez)
Guadalajara, Jalisco -
  • Alrededor de 150 personas se dieron cita en glorieta

El empate le supo a gloria a la afición tapatía que se congregó en la Glorieta de La Minerva, de Guadalajara, y es que por como estaba pintado el panorama, el gol de Rafael Márquez evitó las derrota y puso a celebrar a los seguidores del Tri. En una pantalla que está instalada a un costado de la diosa romana se dieron cita cerca de 150 personas para ver el desarrollo del encuentro. Una marca de refresco y otra de sueros aliviaron el calor que hacía por la mañana y poco a poco los ánimos fueron cambiando de tono. El gol de Sudáfrica pegó hondo, pero el de Márquez regresó la vida y el ímpetu a estos muchachos que se volcaron con todo para ver el equipo nacional. Al concluir el partido, la gente que lo vio en la pantalla se fue de inmediato a sus oficinas y centros de trabajo. Sin embargo, poco a poco fue llegando la afición en sus autos con ganas de celebrar un empate. “Que cierren La Minerva, que cierren La Minerva”, era el grito de guerra de unos 20 desaforados jóvenes que buscaban a toda costa cerrar la circulación de este punto neurálgico de Guadalajara, donde confluyen avenidas importantes como la López Mateos, Vallarta e Hidalgo. Por ser tan pocos no pudieron cerrarla, pero cada que había altos se iban al asfalto a gritar el “Mé-xi-co, Mé-xi-co” y la fiesta seguía en la glorieta. Como era de esperarse poco a poco fueron llegando más personas, a las 12:15 eran casi 200 los que le daban vueltas a la glorieta, pero con mucho cuidado, porque los efectivos de Transito y Vialidad nunca cerraron la circulación. La fiesta seguía en camionetas de redilas, quienes invitaban a los celebrantes a subirse para dar la vuelta por las calles aledañas y así pues los tapatíos pusieron ambiente, después del sufrimiento de los 90 minutos. Para concluir, otro grupo, ya algo enfiestado, salió a cantar “Bafana, Bafana, préstame a tu hermana”.

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