Vivieron regios triste adiós de México

De la ilusión a la frustración, de la emoción a la tristeza, estos fueron los rostros que reflejaron los miles de regiomontanos que se reunieron en centros comerciales que lucieron abarrotados, y...
De la ilusión a la frustración, de la emoción a la tristeza, estos fueron los rostros que reflejaron los miles de regiomontanos que se reunieron en centros comerciales que lucieron abarrotados, y unos más que optaron por reunirse en la explanada.
 De la ilusión a la frustración, de la emoción a la tristeza, estos fueron los rostros que reflejaron los miles de regiomontanos que se reunieron en centros comerciales que lucieron abarrotados, y unos más que optaron por reunirse en la explanada.
Monterrey, Nuevo León -
  • Abarrotan restaurantes y muy pocos se reúnen en la Macroplaza para ver el juego ante Argentina

De la ilusión a la frustración, de la emoción a la tristeza, estos fueron los rostros que reflejaron los miles de regiomontanos que se reunieron en centros comerciales que lucieron abarrotados, y unos más que optaron por reunirse en la explanada de la Macroplaza para ver el duelo de Octavos de Final del Mundial entre la Selección Mexicana y Argentina.

Mientras las calles y avenidas de Monterrey lucían desoladas minutos antes del arrancara del partido, los restaurantes estaban a su máxima capacidad y con decenas de clientes esperando disfrutar del encuentro entre aztecas y pamperos.

En tanto en la Macroplaza, corazón de la Sultana del Norte, apenas se congregaron alrededor de 300 aficionados que desafiaron el intenso calor de 38 grados para ver el juego a través de pantallas gigantes que se instalaron enfrente del Palacio de Gobierno; ahí junto con el público, presenció el encuentro el Alcalde regiomontano, Fernando Larrazábal.

El optimismo reinó antes del silbatazo inicial, incluso la emoción se elevó al máximo cuando los tricolores estuvieron cerca de abrir el marcador en los primeros minutos con los disparos de Carlos Salcido y Andrés Guardado, sin embargo, conforme avanzaron los minutos, la algarabía se fue diluyendo poco a poco entre los asistentes tras las anotaciones de los argentinos y la poca capacidad de los mexicanos para abrir el marcador.

Por eso muy pocos celebraron el gol que marcó Javier 'Chicharito' Hernández, pues el optimismo y las esperanzas de alcanzar a los pamperos fueron ya muy pocas entre los regiomontanos.

Así, los rostros de los niños, jóvenes y adultos que lucieron pintados con los colores verde, blanco y rojo, fueron cambiando de semblante pues una vez más México se quedaba en la orilla de disputar un quinto partido en un Mundial realizado fuera de casa. 

Y cuando el árbitro italiano decretó el final del partido, la Macroplaza lució desolada y en silencio…no había nada qué festejar.

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