El Tricolor se despidió con goleada y susto

No todo fue fiesta y homenaje. También hubo una preocupante lesión de Jesús Corona, un par de errores del portero israelí que permitieron un doblete de Miguel Layún y un triunfo mexicano por 3-0,...
No todo fue fiesta y homenaje. También hubo una preocupante lesión de Jesús Corona, un par de errores del portero israelí que permitieron un doblete de Miguel Layún y un triunfo mexicano por 3-0, por momentos engañoso.
 No todo fue fiesta y homenaje. También hubo una preocupante lesión de Jesús Corona, un par de errores del portero israelí que permitieron un doblete de Miguel Layún y un triunfo mexicano por 3-0, por momentos engañoso.
Estadio Azteca, ante un lleno -
  • Miguel Layún marcó dos veces y Marco Fabián cerró la cuenta
  • Jesús Corona fue titular pero Guillermo Ochoa terminó el partido

No todo fue fiesta y homenaje. También hubo una preocupante lesión de Jesús Corona, un par de errores del portero israelí que permitieron un doblete de Miguel Layún y un triunfo mexicano por 3-0, por momentos engañoso. El Tri disputó su primer partido de cuatro en la recta final de la preparación mundialista y lo hizo con una alineación extraña. No porque Cuauhtémoc Blanco fuera el "10" titular sino por las presencias de Carlos Salcido como Defensa Central y de Andrés Guardado como contención. Más allá de eso, la Selección mostró entre poco y nada durante gran parte del juego. El cuadro verde llegó a este encuentro sin todos sus elementos disponibles a tope, ya que seis de ellos se reportaron apenas el fin de semana pasado. Pero también es cierto que el equipo israelí que los puso en dificultades llegó con muy poca antelación al DF y ni siquiera es mundialista. Bajo un ambiente de fiesta para despedir al último ídolo, los primeros avisos fueron del visitante, que en los 90 minutos desperdició dos cabezazos que parecían letales y evidenciaron las tradicionales carencias defensivas en el juego aéreo del Tricolor. Lo único que contrastaba eran las pausas y los toques del Temo, quien confirmó que lo que le sobra aún de talento le falta de físico para que los gratos momentos que regaló en su despedida fueran algo más que ilusiones. Su salida al minuto 38’, cuando le entregó el gafete de capitán a Jesús Corona, y el homenaje al medio tiempo significaron los momentos más emotivos de la noche, sólo equiparables a los dos zapatazos salvadores de Layún. Todo fue su culpa. Poco mérito tuvo el resto en la victoria, salvo Fabián. El 1-0 lo festejó al 43’, cuando soltó un disparo tan potente como franco para el arquero Ariel Harush, quien abanicó al intentar despejar de puños. Ya en el segundo tiempo, a 61', el lateral resolvió el compromiso con su segundo, también un bombazo que el arquero parecía desviar de manera espectacular, salvo por el puñetazo que le dio un efecto reversivo al balón, que en vez de alejarse se anidó en las redes. Sólo quedaba el trámite para emprender este jueves el viaje a Estados Unidos para el inicio “serio” de la preparación. Sin embargo, en una descolgada israelí, Corona intentó barrer y desviar pero se estrelló con el "Maza" Rodríguez, por lo que salió en camilla de la cancha. Su sustituto fue Guillermo Ochoa. A 5 minutos del final, Marco Fabián amplió la ventaja con un disparo lleno de técnica al filo del área, durante los únicos momentos en que la Selección mostró don de mando, ya con el rival finiquitado. Hubo fiesta y goles pero poca consistencia. Ahora quedarán Ecuador, Bosnia y Portugal como rivales previo al debut mundialista, cuando la historia debería ser igual de contundente, pero menos circunstancial.