A El Salvador llegaron los &#039Pirruñas&#039 y &#039porcinos&#039

Una vez que la Selección Mexicana apareció en la aduana del Aeropuerto Internacional de Comalapa, simplificaron la ofensa de "pirruñas" a "porcinos".
 Una vez que la Selección Mexicana apareció en la aduana del Aeropuerto Internacional de Comalapa, simplificaron la ofensa de "pirruñas" a "porcinos".  (Foto: Sergio Álvarez Reiset)
San Salvador, El Salvador -
  • El "Vasco" respondió a la ofensa con una broma

Primero los llamaron "pirruñas", calificativo que después de consultar su significado, se supo que pretendían decirles pestilentes. Una vez que la Selección Mexicana apareció en la aduana del Aeropuerto Internacional de Comalapa, simplificaron la ofensa a "porcinos". Los gritos hacían referencia obviamente a la epidemia de influenza humana que sufrió hace algunas semanas México y de lo que echaron mano unos diez aficionados para amedrentar a la Selección Mexicana de cara al juego del sábado ante El Salvador. El resto de los casi cien presentes en la llegada del Tri fueron espontáneos que aprovecharon su paso por el aeropuerto para observar la llegada del representativo mexicano. Tal y como lo anunciaron en el detalle del operativo de seguridad, el grupo de jugadores fue recibido en una aduana VIP y sacados del lugar por una puerta aledaña. Una vez a bordo del autobús, dos motocicletas abrieron paso al vehículo durante los casi 50 minutos de trayecto desde Comalapa hasta San Salvador. Si bien el traslado al hotel de concentración fue relativamente pasivo, cuando se llegó al destino final ya esperaban al Tri un grupo de aproximadamente 60 personas, la mayoría con la firma intención de apoyar al equipo. Pese a los gritos a favor y mentadas de madre, Cuauhtémoc Blanco nunca cerró su ventanilla. Incluso respondió algunos saludos a fotógrafos y aficionados. Eso sí, viajaba como es su costumbre en el último lugar del autobús y pegado a la ventanilla izquierda. Justo delante de él, su reciente eterno inseparable Nery Castillo. LA GORRA DEL 'VASCO' FUNGIÓ COMO TAPABOCAS Lo que aparentemente pretendía ser una ofensa, terminó siendo un pretexto para que el "Vasco" bromeara a su llegada a El Salvador. Al igual que el resto de la Selección Mexicana, Javier Aguirre debió pasar en media de una valla de policías que lo conducía al elevador del hotel. En su camino se detuvo en algunos puntos para retratarse con aficionados y justo en la última fotografía que cedió a un seguidor tapatío, el "Vasco" al acercarse a la orilla valla retiró su gorra para llevársela a la boca. "Me cubro mire, para que no le pase nada", le dijo Javier a la mujer policía que formaba la valla y quien por cierto, únicamente le respondió con una mirada fija.

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