Adrián Fernández es un ícono del automovilismo mexicano no solo por su destacado palmarés y agudo carisma, sino por ser considerado un paradigma del deporte motor, al haber remado contracorriente cuando en la década de los 90 el apoyo a pilotos brillaba por su ausencia.
El Cuate lució en la Serie Cart e IndyCar, competencias en las que alcanzó su auge al volante, para después probar suerte en otros circuitos. Tras una exitosa carrera, Adrián se retiró, pero su legado se ha mantenido vigente y su imagen sigue siendo asociada en eventos de alto calibre, como la Carrera Panamericana, que lo nombró Grand Marshall para su aniversario 30.
"Para mí es un gran honor, nunca pude correr en la Panamericana porque siempre estuve compitiendo en el extranjero y ahora se prestó esta oportunidad. En 1987 me fui a Europa a correr y la Panamericana se reinició en el 88, pero se ha hecho un extraordinario trabajo", dijo Fernández a Mediotiempo.
Adrián, que ya había sido Grand Marshall en el México ePrix de la Fórmula E, además de haber recibido el honor de tener su propia curva en el Autódromo Hermanos Rodríguez, fue un piloto que destacó en pista mas nunca corrió formalmente en circuitos abiertos, situación que lo convenció aún más de formar parte de esta edición de la Panamericana.
"Es totalmente distinto, yo corrí en pistas cerradas, me sabía las curvas, cada vuelta. Las carreras tipo rally como esta, con etapas en carretera, les tengo respeto, pero sin duda es una tradición el circuito abierto, la Panamericana es una joya del automovilismo mexicano", comentó el expiloto de 54 años, quien no descartó animarse a competir en un futuro.
"Mi carrera está llena de modalidades, en Indy, resistencia, tipo fórmula; tuve la oportunidad de ganar prácticamente en todo lo que participé. Pero en esta modalidad todo es nuevo para mí, yo soy novato por más que sepa manejar, en carretera es otro tema, tengo admiración por los que lo hacen, a ver si me animo en un futuro", reforzó.
Finalmente, Adrián Fernández reveló que junto con la organización del Gran Premio de México, la Panamericana se unió a la ayuda a los damnificados por los pasados sismos que sacudieron buena parte del territorio nacional y recaudarán fondos para apoyar a la causa.
"Después de las tragedias que hubo en nuestro país es algo significativo, es un honor apoyar. Son situaciones difíciles pero creo que la vida sigue y necesitamos que continúe, obviamente con el apoyo total a los afectados porque eso da vida, de esta forma uno se levanta, es peor paralizarse y no hacer nada", sentenció.
El Cuate lució en la Serie Cart e IndyCar, competencias en las que alcanzó su auge al volante, para después probar suerte en otros circuitos. Tras una exitosa carrera, Adrián se retiró, pero su legado se ha mantenido vigente y su imagen sigue siendo asociada en eventos de alto calibre, como la Carrera Panamericana, que lo nombró Grand Marshall para su aniversario 30.
"Para mí es un gran honor, nunca pude correr en la Panamericana porque siempre estuve compitiendo en el extranjero y ahora se prestó esta oportunidad. En 1987 me fui a Europa a correr y la Panamericana se reinició en el 88, pero se ha hecho un extraordinario trabajo", dijo Fernández a Mediotiempo.
Adrián, que ya había sido Grand Marshall en el México ePrix de la Fórmula E, además de haber recibido el honor de tener su propia curva en el Autódromo Hermanos Rodríguez, fue un piloto que destacó en pista mas nunca corrió formalmente en circuitos abiertos, situación que lo convenció aún más de formar parte de esta edición de la Panamericana.
"Es totalmente distinto, yo corrí en pistas cerradas, me sabía las curvas, cada vuelta. Las carreras tipo rally como esta, con etapas en carretera, les tengo respeto, pero sin duda es una tradición el circuito abierto, la Panamericana es una joya del automovilismo mexicano", comentó el expiloto de 54 años, quien no descartó animarse a competir en un futuro.
"Mi carrera está llena de modalidades, en Indy, resistencia, tipo fórmula; tuve la oportunidad de ganar prácticamente en todo lo que participé. Pero en esta modalidad todo es nuevo para mí, yo soy novato por más que sepa manejar, en carretera es otro tema, tengo admiración por los que lo hacen, a ver si me animo en un futuro", reforzó.
Finalmente, Adrián Fernández reveló que junto con la organización del Gran Premio de México, la Panamericana se unió a la ayuda a los damnificados por los pasados sismos que sacudieron buena parte del territorio nacional y recaudarán fondos para apoyar a la causa.
"Después de las tragedias que hubo en nuestro país es algo significativo, es un honor apoyar. Son situaciones difíciles pero creo que la vida sigue y necesitamos que continúe, obviamente con el apoyo total a los afectados porque eso da vida, de esta forma uno se levanta, es peor paralizarse y no hacer nada", sentenció.
