Editorial Mediotiempo
Ciudad de México
El dopaje ha “infectado” a casi todos los deportes profesionales. Beisbol, Atletismo y Ciclismo son solamente algunos ejemplos, pero ahora se suma una disciplina singular a este problema: las carreras de trineo tirados por perros.
Este problema salió a la luz posterior al Iditarod, la carrera que cubre 1, 609 kilómetros en los gélidos parajes de Alaska con perros huskies tirando de trineos conducidos por un humano.
La organización de la carrera de trineo tirado de perros más famosa del mundo reveló que cuatro perros dieron positivo a una sustancia prohibida, el opioide analgésico Tramadol, luego de quedar en el segundo lugar en marzo.
Fue la primera vez desde 1994, cuando la carrera comenzó a realizar los controles, que un examen dio positivo.
Dallas Seavey –dueño de los canes- negó tajante haber dado sustancias prohibidas a sus perros, insinuando que alguien podría haber saboteado su comida. La organización dijo que el hombre no sería castigado porque no pudieron probar que él actuó intencionalmente. Eso quiere decir que mantendrá sus títulos y el premio de 59 mil dólares que ganó este año.
Cinco perros vinculados con la carrera de este año han muerto, para sumar más de 150 fatalidades en los 44 años de historia de Iditarod, de acuerdo con el conteo de PETA.
Este problema salió a la luz posterior al Iditarod, la carrera que cubre 1, 609 kilómetros en los gélidos parajes de Alaska con perros huskies tirando de trineos conducidos por un humano.
La organización de la carrera de trineo tirado de perros más famosa del mundo reveló que cuatro perros dieron positivo a una sustancia prohibida, el opioide analgésico Tramadol, luego de quedar en el segundo lugar en marzo.
Fue la primera vez desde 1994, cuando la carrera comenzó a realizar los controles, que un examen dio positivo.
Dallas Seavey –dueño de los canes- negó tajante haber dado sustancias prohibidas a sus perros, insinuando que alguien podría haber saboteado su comida. La organización dijo que el hombre no sería castigado porque no pudieron probar que él actuó intencionalmente. Eso quiere decir que mantendrá sus títulos y el premio de 59 mil dólares que ganó este año.
Cinco perros vinculados con la carrera de este año han muerto, para sumar más de 150 fatalidades en los 44 años de historia de Iditarod, de acuerdo con el conteo de PETA.
