Seres 'alados' hacen retumbar el MetLife Stadium

Es 2 de febrero, día de la fiesta deportiva más importante en Estados Unidos; el Super Bowl se transpira en cada poro de los presentes al recinto.
Es 2 de febrero, día de la fiesta deportiva más importante en Estados Unidos; el Super Bowl se transpira en cada poro de los presentes al recinto.
 Es 2 de febrero, día de la fiesta deportiva más importante en Estados Unidos; el Super Bowl se transpira en cada poro de los presentes al recinto.  (Foto: Reuters)
MetLife Stadium, New Jersey -
  • “Let’s Go Broncos, Let’s Go Broncos”, se escucha en los pasillos del MetLife Stadium

Una inmensa ola naranja inundó los pasillos del MetLife Stadium, auténticos “Osos” de Colorado (por su impresionante tamaño) gritaban a todo pulmón. Es 2 de febrero, día de la fiesta deportiva más importante en Estados Unidos; el Super Bowl se transpira en cada poro de los presentes al recinto. Los más de 83 mil aficionados que abarrotaran el primer juego en clima gélido no sienten un ápice de frío; el comisionado de la NFL, Roger Goodell, se salió con la suya, el clima a dos grados centígrados es templado en comparación con las heladas temperaturas que se registraron entre semana en el área de New York y New Jersey. El entusiasmo de los fanáticos de los Broncos sigue igual de frío que en las afueras del estadio. Un par de mujeres de ojos azul profundo comenzaron agitar sus pañuelos verdes, de inmediato una horda de seres alados apoyaban a sus semejantes. El CenturyLink Field presume ser el estadio más ruidoso; “The 12th Fan” demostró que no es inmueble el que causa temblores en la región de Seattle, sino su entusiasmo que jamás se apaga, y menos, cuando Marshawn Lynch y Richard Sherman se asoman al emparrillado. El MetLife Stadium comenzó a retumbar, sí, la denominada afición más fiel demostraba de nueva cuenta porqué su único amor radica en un equipo plagado de joven talento. Sólo la NFL es capaz de transformar la fisonomía de sus aficionados; lustrosos disfraces de espartanos verdes y grises mostraban sus espadas, dos damas “montadas” a caballo, sometían a sus rivales. “Este es el destino que le espera a los ‘potrillos’”, decía una de ellas. Un boleto de Super Bowl extraviado con valor de mil 500 dólares apareció en la mano de un aficionado, es New York la sede, pero New Jersey es el anfitrión del partido. Nada ni nadie se extravía aquí, el fan pudo revender el boleto al menos por la mitad del precio y seguramente más de uno estaría interesado, pero ubicó a una persona de seguridad para que ubicarán al dueño original. Todo está listo, el “Gran Juego” está a punto de comenzar; Peyton Manning puede convertirse en leyenda insuperable el día de hoy, o unos ‘inexpertos’ Seahawks, quitarán nuevamente de las manos una corona al mejor QB de la última década.

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