Nadal encajó otra decepción al tener que decir adiós a Wimbledon

Tras quedar destronado en Roland Garros, una persistente lesión en las rodillas obliga ahora a Rafa Nadal, el número uno del mundo, a encajar otra decepción mayúscula al tener que confirmar su...
 Tras quedar destronado en Roland Garros, una persistente lesión en las rodillas obliga ahora a Rafa Nadal, el número uno del mundo, a encajar otra decepción mayúscula al tener que confirmar su baja del torneo de Wimbledon.
Londres, Inglaterra (Reuters) -
  • Lesionado, confirmó su baja del torneo de Wimbledon, donde ya no podrá defender su título de campeón.

Tras quedar destronado en Roland Garros, una persistente lesión en las rodillas obliga ahora a Rafa Nadal, el número uno del mundo, a encajar otra decepción mayúscula al tener que confirmar su baja del torneo de Wimbledon, donde ya no podrá defender su título de campeón.

"Estoy más pendiente de las rodillas que del partido y así no se puede jugar"

Su revés ante el australiano Lleyton Hewitt el jueves en el club de Hurlingham sirvió para evaluar el estado físico del balear y como preludio, también, de la noticia de hoy. En ese enfrentamiento, el español estuvo lento y se deslizó por el césped londinense con problemas. Mal augurio para el defensor del título en el tercer "grande" de la temporada. Nadal volvía a tener a todo el mundo en ascuas, expectante, en su otro compromiso de hoy. Mismo club, el exclusivo Hurlingham, y nuevo rival: el suizo Stanislas Wawrinka, el hombre que derrotó este año en Montecarlo a su compatriota Roger Federer, con quien conquistó el oro en dobles en los Juegos Olímpicos de Pekín, el pasado verano. El mallorquín, a diferencia de lo ocurrido en su pulso con Hewitt, no daba una sola muestra de dolor en las piernas, pese a que terminó cediendo. Más tarde, en la rueda de prensa que convocó en el All England Club, confesaría que está harto de aguantar el dolor. "Estoy más pendiente de las rodillas que del partido y así no se puede jugar", admitía el último campeón de este torneo, visiblemente decepcionado. Evidentemente es una decisión sopesada que le ha costado tomar. En su enfrentamiento a dos sets con Wawrinka, Nadal empezó ganando al llevarse la primera manga en 32 minutos, por 6-4. En ese parcial, lograba hacer "break" a su rival en el quinto juego para ceder en el "tie-break" del segundo set, en el que ambos se rompieron el servicio y que se llevó el suizo en el desempate (8-6) en 51 minutos. Daba sensación de que se movía con comodidad. Pese a que las señales no eran malas, fue el suizo el rival que se proclamó campeón en el "tie-break" a diez puntos que decidió el encuentro por 10-3. Rafa no habló con los medios en la sala de prensa abarrotada de ese club. Quiso hacerlo en el All England Club, sede del torneo: "Durante toda mi vida, Wimbledon es uno de los torneos más especiales, si no el más especial, y poder jugar aquí como número uno por primera vez... es duro, ya conoces al público. He intentado todo lo que he podio para jugar -explicó- pero es imposible. Quiero estar listo para el año que viene y lograr buenos resultados". Hoy ha llegado al "límite" y dice que necesita "una limpieza para volver con fuerza". El mallorquín, un jugador que siempre ha destacado por su regularidad, no atraviesa su mejor racha aunque él, más o menos, dice que estaba "contento" con cómo iba la temporada. "Sólo he tenido un mal resultado (Soderling) y ahora esto". Su caída en octavos de final ante el sueco, un jugador por el que Nadal no siente simpatías cuando no están dentro de la cancha, fue una sorpresa y abrió el camino a Roger Federer para sacarse la espina que le quedaba: destronar en París a su máximo rival. Rafa, este año, no pudo dominar en la tierra francesa. Se quedó sin la quinta Copa de los Mosqueteros, aunque, como siempre, perdió con deportividad y no dudó al afirmar que el que más la merecía era Federer, flamante nuevo campeón de Roland Garros. Ahora, su baja confirmada en la hierba del SW19 -código postal del club- tampoco sorprende. Su tío y entrenador, Toni Nadal, se había mostrado pesimista ante la recuperación de su sobrino, que ve ahora cómo el número uno se le tambalea y podría pasar, otra vez, a manos del helvético. La lesión ha quebrado la línea ascendente que trazaba la trayectoria del ganador del Abierto de Australia las últimas dos temporadas. De haber superado la lesión de rodilla, Nadal hubiera arrancado la nueva edición de Wimbledon, tras el sorteo de emparejamientos celebrado hoy, con un partido ante el francés Arnaud Clement, el 49 del mundo, con el que nunca se ha medido en esta competición. Con Nadal borrado del mapa Federer -a quien se le abre el camino hacia el triunfo en Wimbledon con la baja del español- podría ocupar, de nuevo, el primer lugar del ránking mundial. Con buena actitud, como siempre, y ante la perspectiva de perder su primer puesto en el ránking, Rafa recuerda que lo que quiere ahora es "trabajar" para recuperarse cuanto antes "con la mentalidad adecuada, al cien por cien, para ganar", y recuerda, además, que durante cuatro años también ha sido número dos.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×