La bolsa de trabajo más famosa y utilizada por millones de profesionales se encuentra bajo la mira luego de que una investigación denunciara que LinkedIn llevaba años inyectando códigos maliciosos en los navegadores de los usuarios de manera encubierta.
Según lo revelado por la investigación, este malware permitió escanear más de 6 mil extensiones en busca de software empresarial. Hasta el momento LinkedIn no ha emitido ninguna declaración al respecto de la investigación que denuncia estas supuestas prácticas generadas.
BrowserGate es el nombre que la organización Fairlinked eV ha dado a lo que describen como “una operación de espionaje masivo, global e ilegal” ejecutada por la empresa, propiedad de Microsoft.
¿Qué dice la investigación acerca de LinkedIn?
De acuerdo con lo revelado por el informe, LinkedIn habría inyectado un código JavaScript malicioso en el navegador de cada uno de los usuarios que han accedido a la plataforma, “sin su conocimiento ni consentimiento”.
Este código se utilizaría para buscar extensiones instaladas en el navegador y así recopilar datos de los dispositivos que se envían a los servidores de LinkedIn. Según lo revelado por los autores del estudio esta práctica aumentó en los últimos años hasta alcanzar a más de 6 mil extensiones y a una base de más de 405 millones de personas.
“Entre 2017 y 2024, LinkedIn añadió aproximadamente 60 extensiones al año. Desde 2024 hasta diciembre de 2025, añadió casi 5.000”, y el motivo de esta aceleración lo identifican en la Ley de Mercados Digitales de la Unión Europea.
El objetivo, según la asociación, es recopilar información corporativa de los empleados, como las herramientas que ‘software’ que utilizan. Con esto, las extensiones detectadas se han clasificado en distintas categorías:
- Herramientas específicas para LinkedIn
- Competidores en ventas y prospección
- De búsqueda de empleo
- VPN, bloqueadores de anuncios y herramientas de seguridad
- Extensiones religiosas
- Extensiones políticas
- Herramientas para personas con discapacidad y neurodivergencia.
Este escaneo de extensiones permite revelar información sensible de los usuarios, en el que se encuentran opiniones políticas, creencias religiosas, discapacidades o neurodivergencias, estado laboral e incluso secretos comerciales.
El informe señala que la política de privacidad de LinkedIn no hace referencia al análisis de extensiones, y tampoco se menciona en “documentos públicos, páginas de ayuda ni recursos para desarrolladores”. Además, los usuarios que utilizan la red social no reciben aviso alguno sobre este procedimiento.
