Este 26 de febrero de 2026, TV Azteca, uno de los pilares de la comunicación en México, anunció el inicio de un proceso de reorganización corporativa y financiera bajo la figura de concurso mercantil voluntario.
Esta decisión, aprobada por su Asamblea General Extraordinaria de Accionistas, se presenta no como una señal de alerta, sino como una herramienta estratégica para sanear sus finanzas y asegurar su crecimiento a largo plazo en un entorno mediático cada vez más complejo.
La compañía ha navegado por una serie de retos financieros significativos en años recientes. Entre ellos destacan el desembolso de 3 mil 800 millones de pesos por licencias en 2018, el impacto de la pandemia en la inversión publicitaria y la irrupción del ecosistema digital.
Un factor decisivo para esta transición fue el pago total de sus impuestos ante el SAT realizado el pasado mes de enero, un acto de responsabilidad que, aunque necesario, implicó un impacto financiero importante para la liquidez de la empresa.

Concurso mercantil voluntario: Una herramienta para la continuidad
El objetivo primordial de este mecanismo legal es permitir que la empresa ordene sus compromisos financieros, incluyendo su deuda en moneda extranjera, de manera estructurada y equitativa. Al respecto, Rafael Rodríguez Sánchez, Director General de TV Azteca, señaló que este proceso cuenta con la supervisión de un juez, lo que garantiza un acuerdo justo para todas las partes involucradas.
"El concurso mercantil es una herramienta de última instancia que busca preservar el valor de la compañía, asegurar la continuidad de sus operaciones y facilitar el cumplimiento ordenado de sus obligaciones sin interrumpir su funcionamiento", explicó el directivo.
En los últimos años, @Azteca ha enfrentado y superado grandes desafíos financieros: desde el pago de licencias al gobierno en 2018, el impacto negativo del COVID-19, una negociación compleja con acreedores internacionales y, recientemente, el pago al @SATMX.
— Grupo Salinas (@gruposalinas) February 26, 2026
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Con este movimiento, TV Azteca busca fortalecer sus eficiencias operativas para seguir produciendo contenidos de calidad. Lejos de representar un riesgo de quiebra inminente, el proceso se perfila como un recurso responsable para proteger el valor de la marca, mantener los empleos de sus colaboradores y seguir ofreciendo relevancia a sus audiencias y clientes en la era multiplataforma.
