El seleccionado mexicano Alek Thomas fue protagonista de una graciosa, y a la vez, dolorosa escena con la filial Triple-A de los Dodgers después de ser arrollado accidentalmente por “Dinger”, la mascota de los Sacramento River Cats, mientras ésta cruzaba el terreno de juego montada en un monopatín eléctrico.
¿Qué pasó con Alek Thomas? El momento viral del choque
El accidente sucedió en el Raley Field, casa de los River Cats, durante la visita de los Oklahoma City Comets, equipo al que pertenece Thomas.
El jardinero saltó al terreno de juego durante un cambio de entradas sin percatarse que la mascota del equipo local, vestida con un atuendo navideño en pleno mes de julio, iba a toda velocidad en el patín eléctrico.
The Sacramento River Cats mascot collided with Alek Thomas on Saturday. ????
— Foul Territory (@FoulTerritoryTV) July 28, 2026
(Via: AddisonM81/Reddit) pic.twitter.com/oDTLS4cVAB
Apenas dio tres pasos sobre el terreno, Thomas se impactó de lleno con Dinger y el monopatín, quedando derribado por algunos instantes mientras la gente, sus rivales e incluso sus compañeros, estaban atónitos por lo que acababan de presenciar.
Afortunadamente, Thomas se pudo levantar por su propio pie y seguir su camino de regreso al terreno sin ningún contratiempo para jugar el resto del partido.
Dodgers sufre accidentes insólitos en las Ligas Menores
Este es el segundo accidente inusual que le ocurre en la temporada a algún jugador de las Ligas Menores con los Dodgers. Durante el mes de mayo, Kendall George sufrió una lesión en el tendón rotuliano jugando en la Texas League (Doble A) tratando de esquivar al perro recoge bates de los Tulsa Drillers.
Dodgers prospect Kendall George was visibly frustrated because he got hurt avoiding the bat dog pic.twitter.com/yBaFf7jYYh
— Jomboy Media (@JomboyMedia) May 26, 2026
La lesión fue ciertamente costosa para George, actualmente calificado como el prospecto número 13 de los Dodgers, quien se perdió alrededor de un mes de actividad por el accidente antes de ser enviado a una asignación de rehabilitación a la filial Clase A, donde las burlas no hicieron falta ya que el equipo rival puso ladridos de perro en el sonido local en cuando iba a tomar turno al bate y después de poncharse.
