Llegaron las Fiestas Patrias y con ellas uno de los platillos más tradicionales de la cocina mexicana: el pozole.
Aunque muchas veces lo consideramos “poco saludable”, la realidad es que todo depende de cómo lo preparemos y con qué lo acompañemos. De hecho, puede ser una opción bastante completa.
El pozole combina los principales grupos de alimentos
- Maíz pozolero: aporta hidratos de carbono, nuestra principal fuente de energía.
- Carne de pollo o cerdo: rica proteínas de buena calidad, importantes para mantener y recuperar la masa muscular.
- Verdura (lechuga, rábanos, cebolla): contiene fibra, vitaminas y minerales.
¿Entonces dónde está el problema?
Generalmente no está en el pozole en sí, sino en todo lo que podemos comer alrededor: tostadas fritas con crema, botanas, bebidas azucaradas, postres y alcohol. Tampoco significa que estos alimentos estén prohibidos, simplemente vale la pena considerar las cantidades y elegir aquello que realmente queremos disfrutar.
Algunos consejos
- Servirte un plato de pozole procurando que tenga suficiente carne y verduras.
- Acompáñalo con tostadas horneadas y agrega aguacate si quieres incluir una fuente de grasa saludable.
- No es necesario llegar a la cena con hambre excesiva, ni dejar de comer durante el día para “entrarle duro” en la noche.
Recuerda que una comida no define la calidad de tu alimentación, de la misma manera que una ensalada no convierte automáticamente nuestros hábitos en saludables.
Lo que hacemos la mayor parte del tiempo es lo que realmente cuenta. Así que estas Fiestas Patrias disfruta tu pozole, comparte la mesa y celebra nuestras tradiciones.
Una alimentación saludable también tiene espacio para disfrutar.




