
Yoshinobu Yamamoto no deja de sorprender en el béisbol de Grandes Ligas gracias a su particular rutina de trabajo, en el que las pesas quedaron de lado para utilizar jabalinas, y en la que los modernos iPads le resultan menos útiles que su fiel libreta.
El pitcher japonés, por quien los Dodgers desembolsaron 325 millones de dólares a inicios de 2024, trabaja bajo un sistema diseñado por su entrenador Osamu Yada, a quien la organización angelina terminó incorporando a su estructura después de estudiar a fondo sus métodos. Es tan bueno que el histórico Mookie Betts ya lo adoptó para seguir mejorando sus cualidades.
¿Qué hace diferente Yoshinabu Yamamoto del resto?
En lugar de recurrir a una rutina convencional de fuerza, Yamamoto realiza lanzamientos de jabalina, paradas de manos, puentes hacia atrás y ejercicios de respiración. Yada nunca le ha pedido someterse a extenuantes rutinas en el gimnasio, metodología que llamó la atención de los Dodgers al grado de que el equipo decidió no modificar el sistema que había llevado al japonés hasta las Grandes Ligas, sino contratar al propio entrenador para acompañar su desarrollo.
Los resultados han respaldado la filosofía. En noviembre pasado, Yamamoto lanzó 96 pitcheos en el Juego 6 de la Serie Mundial y, apenas un día después, salió del bullpen para cerrar el Juego 7. Su capacidad para responder en momentos de máxima exigencia convirtió su preparación en uno de los ejemplos más llamativos de cómo algunas ideas tradicionales pueden convivir con el béisbol de alta tecnología.
#ドジャース #山本由伸 投手⚾️
— Masaya Kotani (@MasayaKotani) September 18, 2026
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Y es precisamente en ese contraste donde aparece otro elemento distintivo de Yamamoto: su libreta. Aunque en todos los estadios de la MLB existen formas de sumar datos que son capaces de utilizar numerosas cámaras para registrar la velocidad, el giro, la inclinación y la trayectoria de cada lanzamiento y cada batazo, como TrackMan y Hawkeye, el pitcher de los Dodgers continúa tomando apuntes a mano durante los partidos.
La escuela japonesa triunfa en las Grandes Ligas
La costumbre forma parte de una tradición profundamente arraigada en el desarrollo de los jugadores japoneses. Desde las categorías infantiles, los beisbolistas suelen llevar diarios en los que registran sus turnos al bate y sus experiencias en el terreno. Para un pitcher como Yamamoto, esas anotaciones representan información personalizada: no solamente qué hace un bateador en términos estadísticos, sino cómo respondió ante él, qué lanzamiento recibió y cómo reaccionó en ese momento específico.
Yamamoto has a secret journal he uses to document hitters weaknesses. pic.twitter.com/4PIKBVBlGt
— Chase Denton (@ChaseDenton_) October 7, 2026
Así, cuando Yamamoto enfrenta por tercera ocasión a un mismo bateador, no depende únicamente de los enormes volúmenes de información generados por los departamentos de analítica. Tiene también un documento construido por él mismo y basado en sus propias experiencias frente a cada rival, lo que le resulta una ventaja dado que es indescifrable conocer qué hará.
En una época en la que el béisbol utiliza más tecnología y datos que nunca, Yamamoto representa una curiosa combinación entre innovación y tradición. Mientras las organizaciones analizan cada movimiento con cámaras y algoritmos, el pitcher japonés mantiene una jabalina como parte de su entrenamiento y un cuaderno de papel en el bolsillo.



