
En la NFL, la narrativa de la veteranía suele escribirse y leerse con un tono de despedida. Sin embargo, la historia de Cooper Kupp con los Seattle Seahawks ha sido todo lo contrario.
Tras ser descartado por Los Angeles Rams, el receptor que una vez alcanzó la Triple Corona y fue MVP del Super Bowl LVI ha encontrado en Seattle su nuevo hogar, pero también la redención deportiva y personal.
Recompensa más que merecida, sobre todo si recordamos que fue hace poco más de un año, el 3 de febrero de 2025, que Kupp anunció en redes sociales el final de su estancia en L.A. tras enterarse de que podría ser cambiado.
"Eso fue difícil. No hay duda al respecto", dijo Kupp, quien coronó a los Rams con la recepción de touchdown. "Pasar tanto tiempo juntos, tanto tiempo en un solo lugar construyendo tanto, y que se lo quiten fue difícil”.
Las lesiones de tobillo y tendón de la corva que lo limitaron en campañas anteriores fueron el argumento de una franquicia que buscaba rejuvenecer su roster, pese a que aún tenía “mucho por ofrecer”.

El mentor en las sombras
La presencia de Kupp en el vestuario de los Seahawks transformó la dinámica de la unidad de receptores, encontrando en Jaxon Smith-Njigba a su alumno más brillante. Lejos de establecer una competencia interna por ver quién sería el objetivo principal de Sam Darnold, Kupp asumió un rol de maestro y guía que ha potenciado el talento joven estrella de Seattle.
"Coop eleva instantáneamente a todo el grupo", declaró Smith-Njigba. "Crecí viéndolo jugar, por lo que trabajar con él todos los días ha sido enorme para mí".
Según el egresado de Ohio State, la influencia de Kupp radica en la intención detrás de cada paso y cada ruta, un gran manejo del juego que ha permitido a la ofensiva alcanzar niveles de eficiencia inesperados.
Esta unión entre dos receptores de diferentes no fue contraproducente: permitió que mientras las defensas rivales se enfocaban en la explosividad de Smith-Njigba con doble cobertura incluso, Kupp hallaba los huecos necesarios para castigar en los momentos críticos.

La redención en el campo
Cuando muchos lo daban de salida, Kupp demostró que su capacidad para ejecutar bajo máxima presión permanece intacta. Su rendimiento en momentos clave de los playoffs validó su contratación y demostró que los Rams estaban equivocados.
“Hay tantas cosas que están fuera de tu control, pero lo importante es cómo respondes a ellas", reflexionó tras asegurar un nuevo éxito colectivo.
Kupp está lejos de ser un refuerzo más de la agencia libre, es una de las grandes historias que querrán brillar este domingo en el Levi’s Stadium, cuando se enfrenten a los New England Patriots en el Super Bowl LX.
De desechado a la posibilidad de ganar su segundo campeonato en la NFL, una historia que valdrá la pena recordar por mucho tiempo.
