El Inter Miami vivió este miércoles uno de los episodios más negros en su corta historia, tras caer eliminado ante su público en los octavos de final de la Copa de Campeones de la Concacaf, después de empatar 1-1 con el Nashville.
El faraónico proyecto liderado por Lionel Messi, que este año tenía como principal objetivo tocar la gloria continental, no pudo ganar ninguno de los dos partidos que disputó en el torneo, y el empate 0-0 en Nashville le apeó por la regla del gol visitante.
De nada sirvió que Messi inaugurase el marcador en el minuto 7 con el gol número 900 de su carrera profesional. Su compatriota Cristian Espinosa lo neutralizó con otro tanto, de menos belleza pero igual valor, que dejó al Inter Miami con solo 15 minutos para buscar el milagro.
Pero el nivel mostrado por Las Garzas en lo que va de temporada está muy lejos del mostrado en los pasados 'playoffs' de la MLS, cuando se proclamaron campeones de la MLS Cup.
El gol de Messi acabó con su hambre de anotar más tantos, y el de Espinosa los mandó a la lona, sin que fueran capaces de responder.
Después del gol del astro argentino, el Inter Miami se la jugó a su fiabilidad defensiva y a mantener su portería a cero, como si fueran ajenos a los problemas atrás que han venido arrastrando en los últimos años, y que solo maquillaba un ataque muy por encima del resto en Norteamérica.

Más allá de una ocasión de Tadeo Allende, quien trató de picar el balón por encima del guardameta en un mano a mano, pero este lo sacó con una gran atajada, el equipo de Miami no generó peligro después del 1-0.
Por el contrario, el Nashville se mantuvo tranquilo pese al resultado adverso, sabedor de que un tanto era suficiente para pasar a cuartos de final, y fue creciendo a medida que pasaban los minutos.
Primero amenazó con un uno contra uno increíblemente fallado por Hany Mukhtar, quien mandó el balón a la grada, y poco después Espinosa cambió el signo del partido.
El silencio se apoderó de las gradas del Chase Stadium de Miami, en el encuentro que servía de despedida de este estadio, antes de la inauguración del Nu Stadium.
Y aunque los murmullos aparecían cada vez que Messi recibía el balón, como si el público esperase un milagro, este nunca llegó. Javier Mascherano también dio entrada a Luis Suárez, pero el Inter Miami se despidió del torneo con la sensación de que se había dejado llevar.

Se trata de la eliminación más temprana del Inter Miami en el torneo en su tercera participación consecutiva, tras las despedidas en cuartos de final en 2024 y en semifinales el año pasado.
Y por si fueran pocas desgracias, el lateral español Sergio Reguilón tuvo que retirarse sustituido en el minuto 40 por molestias físicas.
El Nashville se enfrentará en cuartos de final con el ganador de la eliminatoria entre el América y el Philadelphia Union.
