A poco más de dos meses para que arranque la Copa del Mundo de 2026, Jalisco entra en la etapa definitiva de su preparación como una de las sedes del torneo.
Con el estadio prácticamente listo, obras de conectividad en marcha y una estrategia centrada en seguridad, movilidad y hospitalidad, la apuesta de Guadalajara es llegar al Mundial con una ciudad funcional, ordenada y con identidad propia.
Estadio con visión mundialista
Así lo planteó Juan José Frangie, encargado oficial de Guadalajara 2026, quien aseguró que la sede tapatía no está improvisando, sino cerrando una planeación que comenzó muchos años antes de la designación oficial de FIFA.
“Te diría que el estadio está entre un 95 y un 98 por ciento terminado”, afirmó Frangie al hablar del inmueble que recibirá partidos del torneo. Según explicó, la gran ventaja de Jalisco es que el estadio fue concebido desde su origen con visión mundialista, lo que ha evitado transformaciones mayores y ha permitido concentrar los trabajos en detalles puntuales.
“La idea era que fuera un estadio con reglas FIFA, para que fuera un estadio mundialista, nos tocara o no nos tocara. Básicamente fueron dos temas muy importantes: hospitality y la cancha, porque en lo demás ya había una base muy sólida”, recordó sobre la visión con la que Jorge Vergara impulsó el proyecto.
Gracias a ello, las adecuaciones recientes se han enfocado en rubros como hospitalidad, seguridad, tecnología, sonido, pantallas y cancha.
Que Jalisco sea su base
El reto de una sede mundialista no termina en el estadio. Frangie sostuvo que la verdadera exigencia está en mover a miles de personas, ofrecer servicios, responder a emergencias y construir una experiencia completa para el visitante.
En ese sentido, destacó la conectividad aérea y terrestre de Jalisco como uno de sus principales activos. La intención, dijo, es que los aficionados no solo lleguen para ver un partido, sino que hagan de Jalisco su base durante varios días del torneo.
“Tenemos una gran ventaja en conectividad, porque contamos con un aeropuerto de primer nivel. Por eso nosotros decimos que somos la sede más mexicana, porque si tú piensas en lo que el mundo identifica de México, piensas en tequila, mariachi, gastronomía y folclor, y todo eso está aquí”.
Uno de los espacios clave para esa experiencia será el Fan Festival, que se instalará en pleno centro histórico de Guadalajara.
“Va a ser el único Fan Fest que va a estar en el centro de una ciudad”, destacó Frangie, al considerar que esa ubicación le dará un valor especial a la fiesta mundialista.
La intención es que la experiencia no quede limitada al estadio, sobre todo, porque una gran parte de los visitantes vive los Mundiales desde plazas, restaurantes o espacios públicos.
“La mayoría de la gente en los Mundiales ni siquiera alcanza boleto, pero va a vivir el ambiente, y ahí es donde nosotros tenemos que garantizar que la experiencia sea segura, ordenada y memorable”.
Seguridad y movilidad
Uno de los temas más sensibles sigue siendo la seguridad. Frangie afirmó que Jalisco lleva tiempo trabajando en una estrategia metropolitana que involucra a municipios, corporaciones estatales, fuerzas federales y áreas de protección civil, salud, turismo y derechos humanos. Según detalló, la zona metropolitana cuenta con C5, miles de elementos y una red de vigilancia que ya opera de manera coordinada entre municipios.
Noticias como esta de una revista global donde aparecemos con la capital Guadalajara en el sitio 18 de las mejores ciudades del mundo para vivir, nos motiva a seguir trabajando Al Estilo Jalisco. Queremos brindar la mejor experiencia mundialista a visitantes y turistas.… pic.twitter.com/Fhv4fkAHgO
— Pablo Lemus Navarro (@PabloLemusN) April 4, 2026
“Nosotros no estamos pensando la seguridad solamente en términos de cuántos policías habrá el día del partido; aquí estamos hablando de una coordinación completa. A los aficionados los invitamos a que vengan con la seguridad de que van a entrar a un estado de Jalisco bellísimo, con las grandes costumbres que tenemos, un estado futbolero, pero además que también sepan que es un lugar seguro”.
Además, se han abierto mesas específicas para atender riesgos paralelos como protección de menores, protocolos en hoteles y prevención de trata.
“Recordemos que en los Mundiales suceden muchas cosas, y por eso hemos trabajado también con hoteles y con protocolos muy específicos”.
En movilidad, el diagnóstico también es claro: Guadalajara no puede operar el Mundial como si se tratara de un partido cualquiera. Por eso se prepara un sistema de park and ride, con estacionamientos remotos y traslados en transporte colectivo hacia el estadio.
“Tú llegas, dejas tu coche y te vas en camión al estadio, y eso nos ayuda muchísimo porque la última milla va a estar completamente controlada”.
También se analizan ajustes en escuelas y centros de trabajo durante los días de partido para reducir la presión vial.
Frangie reconoció que el reto es grande, aunque consideró que la experiencia de Jalisco en eventos masivos será una ventaja.
“A mí me preocupa más en algunos sentidos un clásico como Chivas-América o Chivas-Atlas, porque ahí tienes una pasión mucho más intensa; en un Mundial el ambiente suele ser distinto”.
Más allá de la logística, el coordinador insistió en que el mayor legado del Mundial no estará solo en las obras o en la derrama económica, sino en lo que deje para niñas y niños.
“Para mí, el legado más grande es cuando una niña o un niño vive un Mundial, porque eso se te queda para toda la vida; lo primero que hace es pedir un balón, querer jugar y querer participar”.
Con esa mezcla de operación, identidad y expectativa, Jalisco busca no solo cumplir, sino dejar huella como sede. Y Frangie lo resume en una frase que marca la cuenta regresiva: “El balón no espera, tenemos que estar listos sí o sí”.
