Se vive un escándalo en el futbol a nivel Mundial, este jueves las federaciones miembros de la UEFA votaron por unanimidad a favor de boicotear el Mundial y otras competiciones de la FIFA, en protesta por el plan de la entidad de vender participaciones a inversores externos.
Y mientras esto ocurre, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, actúa como si nada; este jueves asistió a una ceremonia del rey de Marruecos, Mohammed VI, una recepción organizada por el 27º aniversario de su entronización.
Infantino, el invitado especial
El presidente de la FIFA fue el único invitado internacional sin rango diplomático que saludó al monarca de Marruecos, que será sede del próximo Mundial de futbol de 2030 junto con España y Portugal.
Junto a Infantino acudieron también varios jugadores de los 'Leones del Atlas' como el mediapunta del Real Madrid Brahim Díaz, el guardameta Yassine Bounou 'Bono', el delantero Munir El Haddadi y el centrocampista Sofyan Amrabat.
La ceremonia se celebró en la plaza de la prefectura de M'diq-Fnideq (norte de Marruecos).
Recorrió el estadio Ibn Batouta de Tánger
En su nueva visita al país africano que fue semifinalista en Qatar 2022, ya se clasificó para el 2026 y sera anfitrión en el 2030, Infantino recorrió en detalle el estadio Ibn Batouta de Tánger (con capacidad para 68.000 personas).
Lo describió como un “verdadero joya del futbol”, felicitó al rey Mohamed VI y al país por los avances en infraestructura deportiva, señalando el estadio como una muestra del “Marruecos moderno” que se proyecta hacia el futuro.
