

El exDT del Real Madrid y AC Milan, Carlo Ancelotti, la pasa mal con Brasil, pues no sólo fracasó en el Mundial 2026, ahora el timonel empata el peor inicio histórico de la selección amazónica.
Después de 18 partidos al frente de la selección brasileña, su efectividad es de 63 por ciento, número bajo comparado con el resto de los timoneles que han tomado a este representativo.
¿Ancelotti tiene el peor inicio con Brasil?
Carlos Alberto Parreira tiene el peor arranque en 18 juegos con la Canarinha, y ya lo mismo es el número de Ancelotti. Carlo tiene 10 victorias, 4 empates y 4 derrotas, Parreira sumó 9 victorias, 7 empates y sólo 2 derrotas.

¿Qué pasó contra Australia?
En el maltrecho césped del estadio de Townsville, un golazo de falta directa de Nestory Irankunda puso contra las cuerdas a la selección brasileña hasta el minuto 95, cuando un cabezazo de Rayan salvó al menos el empate para el conjunto de Carlo Ancelotti, aún distante del nivel que pretende y debe tener (1-1).
Cuando la derrota parecía una realidad frustrante de nuevo para Brasil, el córner lanzado por Raphinha y el cabezazo del delantero de 20 años del Bournemouth, que había entrado para el cuarto de hora final en el lugar de Estevao, recondujeron algo el encuentro y el marcador para la 'canarinha', que no debe conformarse con una igualada tan agónica.
De vuelta a la acción tras su enésima decepción de los últimos tiempos en el Mundial 2026 del pasado mes de julio, tan lejos de su historia como del título en Estados Unidos, México y Canadá, no hay excusas ni con el terreno, porque igual para los dos, aunque fuera más inconveniente para el futbol veloz de Brasil que para Australia, ni la pegada.

Una selección de la dimensión de Brasil debe ser mejor, más resolutiva y vencer a un rival que es inferior, por muy mal que esté el campo. No lo logró. Y eso figura en su lista de motivos para reflexionar y reaccionar cuanto antes. Hasta el minuto 95, no tuvo gol el conjunto de Carlo Ancelotti, que sí dispuso de algunas ocasiones. Y no marcó a Raphinha, cuando con el Barcelona lo hace a todas horas y en todos los partidos. Insistió siempre.
Toda la pegada que sí tuvo Australia e Irankunda en el minuto 68. El atacante de 20 años, internacional en 21 ocasiones con su selección, con ocho tantos en ese recorrido, y fichado este verano por el Sporting de Lisboa al Watford, tras su paso por el filial del Bayern Múnich en 2024, tocó de forma perfecta, con la derecha, el balón en una falta directa. El tiro sobrepasó la barrera y cayó en dirección a la escuadra de Hugo Souza, que esta vez no llegó a tiempo.
Si lo había hecho en la primera ocasión del encuentro, cuando el propio Irankunda soltó otro derechazo con la intención de gol, pero entonces el guardameta voló para despejarla a saque de esquina. Porque, entonces, la puesta en escena de Brasil ya invitaba al pesimismo, dominada por Australia en los primeros compases y sin ocasiones, por más que su frente de ataque fuera temible: Raphinha, Vinícius, Estevao y Endrick.
Su inicio rebajó la expectativa. No empezó nada bien, protegido por la citada parada de Hugo Souza y sin adaptarse al campo hasta sobrepasado el cuarto de hora del encuentro, cuando lo equilibró todo, pero sin la presencia ni la amenaza ofensiva que se le presupone a una selección con tantos y tan buenos atacantes en sus filas.
Se acercó Vinícius a toda velocidad al área contraria unas cuantas veces, remató Raphinha, con una intervención salvadora de la defensa rival, personificada en ese momento en el oportuno Herrington y se sintió más cómodo hasta el descanso y más allá, incluido todo el primer tramo del segundo acto, pero le faltó más clarividencia y remate.
Rayan equalises with the last roll of the dice ????
— Paramount+ Australia (@ParamountPlusAU) September 25, 2026
Brazil snatch a draw in the dying moments, as the Bournemouth star heads home a thumping header to finish at 1-1 in Townsville
Watch the highlights from #AUSvBRA on Paramount+ ???? pic.twitter.com/2Klu7nYaNh
Cuando aún lamentaba el 0-0 como un mal menor, la falta directa de Irankunda disparó aún más sus dudas. Ya no estaba sobre el campo Vinícius, cambiado en el minuto 65 por Samuel Lino. Tampoco Endrick ni Bruno Guimaraes. Después del gol, entraron Matheus Cunha o Rayan para darle más impulso al equipo brasileño, en el que insistía en el gol Raphinha, que sirvió el córner para el cabezazo salvador de Rayan. El 1-1. Un mal menor.




