
La Selección de Costa Rica protagonizó una de las noches más dolorosas de su historia al dejar escapar una ventaja de tres goles y terminar perdiendo 4-3 ante Curazao, en su debut dentro de la Concacaf Nations League 2026. Los costarricenses llegaron a tener el encuentro prácticamente controlado, pero sufrió un desplome total durante el segundo tiempo.
El equipo dirigido por Fernando Batista tuvo un primer tiempo soñado. Orlando Sinclair abrió el marcador apenas al minuto 3 y Carlos Mora amplió la ventaja al 23'. Antes del descanso, Mora volvió a aparecer para marcar su segundo tanto de la noche y colocar el 3-0. Costa Rica se marchó al vestidor con una ventaja que parecía definitiva.
Curazao hizo lo imposible
Todo cambió después del descanso. Costa Rica perdió el control del partido y Curazao comenzó a aprovechar los espacios y los errores defensivos.. Kenji Gorré marcó el 3-1 y poco después Tahith Chong consiguió el segundo tanto visitante para poner el 3-2.
La reacción curazoleña no se detuvo. Gorré volvió a marcar al minuto 78 para conseguir el empate 3-3 y apenas cinco minutos después Jordi Paulina apareció para darle la vuelta al marcador. En cuestión de minutos, Costa Rica pasó de dominar 3-0 a estar abajo 4-3.
El resultado adquiere una dimensión todavía mayor por la manera en que ocurrió. Costa Rica no solamente perdió una ventaja de tres goles: recibió cuatro anotaciones en el segundo tiempo, todas después de haber terminado la primera mitad con una diferencia de tres tantos.
Pocas veces vi a un técnico tan superado. La cara del Bocha lo decia todo.
— Daniel Nohra (@cantogoles) September 25, 2026
Así vivimos en @TUDNUSA la épica remontada de Curazao ante Costa Rica.
De perderlo 3-0 a ganarlo 3-4 para ¡El Milagro de San José! pic.twitter.com/6DQTYRJypf
Medios costarricenses calificaron el resultado como un desastre sin precedentes y destacaron que la derrota ante Curazao se convirtió en una de las peores remontadas sufridas por la selección. La prensa también señaló el contraste entre el primer tiempo y una segunda mitad en la que Costa Rica quedó completamente desdibujada.
La propia reacción de los futbolistas reflejó la dimensión del golpe. El capitán Francisco Calvo reconoció después del partido que una ventaja de 3-0 no puede escaparse, mientras que Orlando Galo asumió la responsabilidad del plantel por lo ocurrido.
Así, el 3-4 ante Curazao queda marcado como una de las mayores tragedias deportivas de la Selección de Costa Rica y, por la magnitud de la ventaja desperdiciada, como la peor remontada sufrida por los Costrarricenses: 3-0 arriba, cuatro goles recibidos en el complemento y una derrota que parecía imposible al terminar los primeros 45 minutos.




