
Tim Howard es recordado como uno de los mejores porteros en la historia de la Selección de Estados Unidos, pero detrás de su exitosa carrera existe una historia personal marcada por una condición neurológica que lo acompañó desde su infancia: el síndrome de Tourette. El exguardameta fue diagnosticado cuando tenía alrededor de 10 años y también fue diagnosticado con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
El síndrome de Tourette es un trastorno del sistema nervioso que provoca movimientos o sonidos involuntarios conocidos como tics. En el caso de Howard, durante su infancia llegó a presentar diferentes comportamientos que le resultaban difíciles de controlar. Sin embargo, con el paso de los años aprendió a convivir con la condición y convirtió su experiencia en una plataforma para hablar públicamente del trastorno y apoyar a otros jóvenes que viven con él.
A pesar de las dificultades, Howard logró construir una extraordinaria carrera. Jugó en la MLS y en la Premier League, además de defender la portería estadounidense en los Mundiales de 2010 y 2014. En Brasil 2014 protagonizó una actuación histórica ante Bélgica, cuando realizó 16 atajadas en los octavos de final, estableciendo un récord de intervenciones en un partido mundialista.
El día que Giovani dos Santos le anotó un golazo
Uno de los momentos más recordados de la carrera de Tim Howard ocurrió precisamente frente a México. En la final de la Copa Oro 2011, Estados Unidos llegó a tener una ventaja de 2-0, pero el conjunto mexicano reaccionó y terminó imponiéndose 4-2.

El último gol de aquella remontada fue obra de Giovani dos Santos. Al minuto 76, el mexicano recibió el balón dentro del área, encaró a Howard y consiguió dejarlo fuera de la jugada antes de levantar el esférico por encima del arquero y colocarlo en el ángulo. La anotación es considerada una de las más espectaculares en la historia de la Copa Oro.
Aquel gol quedó grabado en la memoria de los aficionados mexicanos y también como uno de los momentos más llamativos de la trayectoria de Howard. Sin embargo, más allá de aquella acción, el exarquero estadounidense logró convertir una condición que durante su niñez representó un desafío en parte de su historia y en una oportunidad para convertirse en un referente para las personas que viven con el síndrome de Tourette.





