Editorial Mediotiempo
Estadio Olímpico Universitario
Oswaldo Alanís se fue de Ciudad Universitaria con un sabor agridulce luego de primero marcar un penal que le dio el empate de 1-1 ante Pumas y luego falló la pena máxima que le pudo dar el triunfo al Rebaño.
“Hicimos un buen juego, generamos ocasiones de gol y el sabor con el que me voy es de dos lados porque por un lado sabemos que estamos haciendo bien las cosas, pero por otro es a mí al que le toca fallar el penal”, comentó.
El zaguero señaló que se animó a tirar el segundo penal porque así se lo ha dejado ver Matías Almeyda.
“Es una decisión que se trabaja en la semana, Matías me dio la confianza y es normal eso, a veces te toca fallar como ahora me tocó a mí”.
El Rebaño apenas suma siete unidades en nueve partidos, por lo que el margen de error para pensar en una clasificación a la Liguilla cada vez es menor.
“Todos queremos pelear al máximo cada torneo mientras tengamos vida y cada juego lo estamos jugando compitiendo y agarrando un mejor nivel, vamos por todo y debemos levantar porque ya queda poco tiempo en la Liga”, expuso.
“Hicimos un buen juego, generamos ocasiones de gol y el sabor con el que me voy es de dos lados porque por un lado sabemos que estamos haciendo bien las cosas, pero por otro es a mí al que le toca fallar el penal”, comentó.
El zaguero señaló que se animó a tirar el segundo penal porque así se lo ha dejado ver Matías Almeyda.
“Es una decisión que se trabaja en la semana, Matías me dio la confianza y es normal eso, a veces te toca fallar como ahora me tocó a mí”.
El Rebaño apenas suma siete unidades en nueve partidos, por lo que el margen de error para pensar en una clasificación a la Liguilla cada vez es menor.
“Todos queremos pelear al máximo cada torneo mientras tengamos vida y cada juego lo estamos jugando compitiendo y agarrando un mejor nivel, vamos por todo y debemos levantar porque ya queda poco tiempo en la Liga”, expuso.